Por:
Mariajuana.
La década
de los sesenta del siglo XX constituye uno de los periodos más
interesantes de la historia de la vivienda en
Colombia, ya que por primera vez se elabora un Plan Nacional de Desarrollo
(1958-1962), en el que aparece el sector habitacional como prioridad en las
acciones del gobierno, dentro del
“objetivo social[1]”. El
Plan de Desarrollo Económico y Social, durante la administración de Alberto
Lleras Camargo, es el primer intento en Colombia por establecer un documento de
planificación cuatrienal, que entre otras cosas serviría como marco y modelo
para desarrollar la “Alianza para el progreso”[2], estrategia del gobierno
americano que buscaba principalmente contrarrestar el impacto generado en
América Latina por la Revolución Cubana, a través de proyectos populares de
vivienda y créditos subsidiados, con la finalidad de frenar el descontento
popular y evitar que se repitiera el caso cubano[3].
Según
datos de la Oficina de Planeación del Instituto de Crédito Territorial (ICT),
el déficit en Bogotá para fines de 1960
era de 68.200 viviendas, es decir, un
25,74% del déficit total del país, que para ese momento era de 265.000.[4]El
proyecto Ciudad Techo fue para la época la obra de mayor envergadura que haya
asumido la acción estatal dentro de los programas de vivienda de interés social,
la entidad estatal encargada de realizarlo fue el ICT. Se tenía programado
construir 10.000 viviendas, aproximadamente, por el ICT y 2000 por la Caja de Vivienda
Militar. Se esperaba que Ciudad Techo albergara
alrededor de 84.000 personas.[5]
Para el momento, el programa Ciudad
Techo era quizás el mayor que se hubiera hecho en América Latina, además de
ser la primera cristalización de un
programa dentro de la Alianza para el progreso.
El 17 de diciembre de 1961, el presidente
estadounidense John F. Kennedy, y su homólogo colombiano, Alberto Lleras
Camargo, inauguran el proyecto de
vivienda de Ciudad Techo, con la
colocación de la primera piedra, ceremonia que se convertiría en un hito histórico
que cautivó la imaginación popular.
De esta forma se dio inicio a la construcción de un proyecto que
marcaría la historia de la vivienda social del país, ya que fue uno de los primeros proyectos masivos de vivienda
multifamiliar para familias de bajos ingresos. Sin embargo, es importante
señalar que le proyecto Ciudad Techo pretendía desarrollar una ciudad dentro de
la ciudad, que reuniera a familias de todos los estratos sociales, pues se
consideraba que la diversidad socioeconómica era una de las condiciones
necesarias para promover el cambio social.
La financiación del Proyecto fue resultado de la política desarrollada por
la Alianza para el Progreso que contempló la combinación de los recursos del
Gobierno Nacional, del sector privado y
los préstamos externos provenientes de los Estados Unidos de América. Se asume
que la inversión fue de
aproximadamente $ 260.000.000 de los que el sector nacional (ICT y sector
privado nacional) ha participado con
$138.000.000 (53%) y el sector externo (Banco Interamericano de Desarrollo,
Agencia para el Desarrollo Internacional y Development Loan Foundation) cofinanció
el plan con $122.000.000 (47%).[6] Como
vemos la colaboración americana sólo fue para prestar dinero, no se regaló
nada.
La
primera fase se llevó a cabo en forma de autoconstrucción y ayuda
mutua entre las familias beneficiadas y contempló la construcción de 12.000
viviendas de las 34.000 que abarcaba en su totalidad el proyecto. Finalizada la
primera etapa se entregan casas en obra negra y sin servicios, éstos
se demoraron más de seis meses en ser instalados, además,
la totalidad de las calles se
demoraron en ser pavimentadas. Las casas fueron asignadas por sorteo; luego de
la posesión, cada familia, según sus posibilidades transformaba
su vivienda sobre la base del precario diseño inicial. En cierta medida
Ciudad Techo también marcó una ruptura en el enfoque de vivienda estatal en
Colombia, pues los parámetros de diseño
urbanístico y arquitectónico se
sometieron a revisión y se dispuso por primera vez la entrega de viviendas incompletas,
situación que en su momento causó alarma y disgusto en los círculos académicos
e intelectuales.
El
ICT continuó el proyecto en diferentes
etapas y con distintos tipos de
construcción. Sobra decir que el desarrollo posterior de Ciudad Kennedy rebasó
todas las proyecciones de sus
patrocinadores, ya que se pensaba en una densidad de 5.6 personas por familia,
y ésta creció ampliamente cuando los usuarios fueron añadiendo pisos y cuartos
a sus viviendas, hasta llegar a 10 o 12 personas por casa[7]. El Instituto tuvo
problemas para cumplir con los
objetivos de solución de vivienda popular en la medida en que, por una parte,
la presión de la población fue en aumento y, por otra, presentó problemas financieros y técnicos. Es
así que ante la pérdida de la capacidad
de construcción y de financiación de
proyectos de vivienda, el Estado perdió la iniciativa en el proceso urbanizador
de la localidad, y la demanda de vivienda fue satisfecha por los urbanizadores piratas o convenios con firmas constructoras privadas.
Tenemos
entonces que cincuenta años después Ciudad Techo, posteriormente llamada Ciudad
Kennedy, y que ahora preferimos llamar por su verdadero nombre Techotiba, es la
segunda localidad más grande de Bogotá con más de un millón de habitantes; que como ejemplo de desarrollo urbanístico no
es más que una colcha de retazos, hubo
buenas intenciones pero mal desarrolladas, y que sigue creciendo y creciendo.
Sin embargo, todas las deficiencias no fueron impedimento para que la gente creara su
espacio de vida, organizándose para lograr lo que se prometió y no se cumplió y
luchando día a día para conservar lo único que tienen “su casa”.
[1] Stevenson Valdeblanquez, Rafael. Apuntes
sobre vivienda y desarrollo urbano. Universidad Católica de Colombia. Bogotá. 1994. Pág. 23
[2]
Saldarriaga, Alberto.
La acción pública en vivienda social en Colombia 1900-1990. Centro de Estudios ambientales.
Tomo I. Bogotá. 1992. Pág. 27
[3] Ibíd. Pág. 23
[4]Instituto
de Crédito Territorial.
Proyecto Ciudad Techo Para desarrollar
con la cooperación norteamericana
dentro del programa Alianza para el progreso. Oficina de planeación y
estadística. Bogotá 1961.
[5] Instituto
de Crédito Territorial. Informe al señor ministro de fomento para su memoria al Congreso Nacional. Bogotá.
1962. Pág.39
[6] Instituto de Crédito Territorial. Op.
cit. Pág. 8
[7] Stevenson Valdeblanquez, Rafael.
Op.cit. Pág. 70

Aporte muy interesante, para el mantenimiento y transmisión de los hechos relativos a la creación del programa de vivienda en Ciudad Techo, realizados bajo el rigor de la investigación y confrontación de información, destacando el análisis del cumplimiento, ejecución y fallo de objetivos gubernamentales. Es lamentable como poco a poco el desarrollo de obras adelantadas por nuevos propietarios logran cambiar la imagen de toda una manzana pasando de uso residencial con antejardines y zonas verdes a cuadras totalmente con viviendas ocupando el máximo de terreno al igual que los nuevos asentamientos, barrios con calles estrechas inmersos en el ladrillo y cemento abocados a una ausencia total y absoluta del verde urbano.
ResponderEliminarIt is a very informative and useful post thanks it is good material to read this post increases my knowledge. Puteaderos en medellin
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