Calle Cartuchito en Techotiba con vendedores de corotos
La localidad de Techotiba (Kennedy) se muestra como
una ciudad dentro de la gran ciudad, no sólo por el tamaño de su población,
sino también por la dinámica económica y social que allí tiene lugar; en
nuestra localidad esta ubicada la central de abastecimiento de alimentos más
grande del país, Corabastos; y la tercera mas grande de Latinoamérica; donde al
día se mueven cerca 25.000 millones de pesos en efectivo por la
comercialización de 12.000 toneladas de alimentos de todo tipo; la historia de
esta central de alimentos se mueve entre el poder ejercido por paramilitares,
la delincuencia común, lavado de activos, redes de prostitución, trafico de
armas y de drogas; situación que se evidenció en una reciente investigación adelantada
por la Corporación Nuevo Arco Iris publicada en el libro titulado “mercado de la criminalidad en Bogotá”, y
que no es desconocida por los medios de comunicación, la comunidad o el
gobierno. La Gobernación de Cundinamarca, el Ministerio de Agricultura y el
Distrito tienen una participación accionaria del 48% en Corabastos, el resto
corresponde a accionistas privados. El distrito solo posee un 4% de estas
acciones.
Tanto para
la movilización de estas mercaderías como para la operación criminal en la ciudad,
estas organizaciones requieren de una especial cooperación de miembros de la
Policía, dirigentes políticos y operadores de la justicia dice León Valencia,
director de la Corporación Nuevo Arco Iris.
Lo mismo afirman personas de la comunidad y trabajadores del sector;
quienes manifiestan anónimamente que en los operativos se detienen habitantes
de la calle, recicladores y vendedores informales, como estrategia de
distracción y para presentar resultados institucionales, ellos dicen que hay
pactos entre la Policía y las células de las organizaciones criminales al
margen de la ley; las cuales no son atacadas ni señaladas.
El año pasado se llevo a cabo el proceso de
recuperación de la calle del cartuchito, donde según datos de miembros de la
junta de acción comunal del barrio María Paz se invirtieron cerca de 700
millones de pesos en un operativo que duro unas horas; pero la situación del
barrio María Paz sigue igual o peor; desde el día que ocurrió este operativo,
el 5 de agosto del año 2011 cuando la Alcaldía Local resolvió dar aplicación a
la resolución 310 de 2010.
Siendo tantos los fenómenos que se presentan en este
territorio; encontramos la problemática y conflicto de muchos actores sociales;
conflicto que lleva cerca de 10 años: La disputa entre los propietarios del
bario María Paz y los vendedores informales de este sector que tratan de garantizar
su mínimo vital en este escenario complejo y hostil. Estas dos comunidades desde
sus necesidades y complejidades han ejercido todo tipo de acciones para
defender su territorio y sus derechos.
Acción popular interpuesta por la Junta de acción
comunal del barrio María Paz
El 1 de octubre del 2009 fue admitida la Acción
popular No. 226 de 2009 que cursa actualmente en el juzgado 13 administrativo del circuito de
Bogotá, cuyo fallo se dio el 6 de octubre de 2011 a favor del expresidente de
la junta de acción comunal del barrio María Paz como accionante. La sentencia de la acción popular decidió
proteger los derechos e intereses colectivos para esta población y ordenó a las
autoridades locales y distritales adoptar las medidas de todo orden para la recuperación
del espacio público, al goce de un ambiente sano, a la seguridad, a la
salubridad pública y a la moral
administrativa. Debiendo de forma inmediata a partir de la ejecutoria de la
sentencia, iniciar todas las acciones en un plazo no mayor a un año, (a esta
fecha ya faltan dos meses para el vencimiento de este plazo).
Este fallo en unas de sus clausulas de decisión
ordena conformar un comité de verificación integrado por el representante de la
JAC, por autoridades locales y distritales y por dos representantes de los vendedores
ambulantes elegidos entre las siguientes asociaciones: COOPNALVEN, COMPROBE,
ASOVEIJ, SINUCOM y GRUPO DE MUJERES CABEZA DE FAMILIA. Desconociendo
organizaciones de vendedores que hace más de 10 años hacen presencia en este territorio.
Día de los niños (familias de recicladores y coroteros) Asocore
El alcalde mayor promulgó la resolución 042 del 22
de junio de 2012. Por el cual se adoptan las medidas administrativas para la
integración del comité de coordinación interinstitucional par el cumplimiento
del fallo. El 5 de julio del presente
año, la Alcaldía local, en cabeza del alcalde Luis Fernando Escobar Franco,
radicó ante el juzgado13 administrativo, las gestiones adelantadas para el
cumplimiento del fallo, donde relata que la Alcaldía se ha reunido en varias
mesa de trabajo, desde el 15 de marzo, la ultima reunión fue el 17 de
junio de 2012; presenta un plan de cumplimiento de la acción popular, así como
un cronograma; donde establece como objetivo: Regular la actividad comercial de compra y venta de corotos que desarrollan
100 personas en el espacio publico –anden del costado sur de la diagonal 38 sur
entre avenida abastos y avenida Villavicencio y otros sectores del barrio María
Paz de martes a domingo entre las 6: am y 9:00 am.
Los representantes de la junta de acción comunal del
barrio María Paz han emprendido acciones de hecho como la protesta que organizaron
frente a la alcaldía, “decidimos darle un
poquito de lo que nosotros vivimos diariamente, según información de la
junta llegaron cerca de 80 personas del barrio María paz; quienes se instalaron
frente a la Alcaldía con basuras y corotos “inclusive
una persona llevo una talega llena de cedulas de ciudadanía que se pueden encontrar en las calles del barrio” afirmaron. En pasados días también estuvieron en una Audiencia en el concejo de Bogotá; donde
exigieron al alcalde local el cumplimiento del fallo.
Una de las quejas mas fuertes es el cobro del
servicio de aseo, pues dicen que es el más costoso; les cobran hasta $37.000
mil pesos, en este barrio de estrato dos.
En palabras de los Miembros de la JAC: Ellos saben que nosotros como propietarios y que como comunidad no los
aceptamos en nuestro barrio y nadie los va a aceptar. Refiriéndose a los
coroteros y recicladores. La JAC también
manifiesta que el gran generador de todos estos
problema es Corabastos, dicen que hay una persecución de los señores de
la administración de Corabastos contra los vecinos de María Paz, El Amparo,
Saucedal, Llano grande porque Corabastos argumenta ser dueño de estos predios, quienes
deben titular y sacar escrituraciones a 6 millones de pesos.
Resultado del dialogo con los dignatarios de la JAC
podemos concluir su decisión firme de no aceptar mas a los vendedores
informales en su barrio, específicamente se refieren a los coroteros y
recicladores; pero según información de ASOCORE y datos del censo hecho a estos
trabajadores, muchos de los vendedores informales y coroteros son habitantes y
residentes de este barrio, es decir son parte de la comunidad del barrio María
Paz.
Los representantes del barrio María paz como los
vendedores informales coroteros y recicladores, manifiestan que hace ya varios
meses no los convocan a reuniones y desconocen las gestiones que está
adelantando la alcaldía local.
La Otra cara de la moneda, una tutela y una ciudad
más humana.
El 22 de marzo de 2011 fue fallada una acción de
tutela interpuesta por los vendedores ambulantes del sector de María paz, este
fallo ordeno tutelar los derecho al trabajo, al mínimo vital, al debido proceso
y a la igualdad.
Estos trabajadores llevan ya varios años tratando de
llegar a acuerdos con las diferentes administraciones que han pasado por la
ciudad, sin que se les haya brindado una
alternativa económica viable para garantizar el derecho al trabajo y al mínimo
vital. Con la actual administración han
asistido a varias reuniones sin que se les brinde aún alguna alternativa, hoy
están a la expectativa del vencimiento del plazo de la acción popular, y
esperando cual será su suerte.
Uno de los componentes más significativos del actual
gobierno distrital es la superación de todo tipo de segregación. Los
recicladores, trabajadores informales son quizás una de las poblaciones mas
segregadas social y espacialmente en esta ciudad.
La calle del cartuchito hoy después de más de un año
de ser “recuperada” es una calle entregada al miedo, dicen los coroteros y
representantes de ASOCORE. Al pasar por la calle en pleno día se puede observar
que esta ocupada por habitantes de la calle y es un lugar para el consumo. La
“recuperación” del cartuchito solo segregó y dispersó más el problema, pues hoy
en día los vendedores que se ubicaban en esta calle están situados en varias de
las calles del barrio María Paz. Como establece el Plan Maestro de Espacio
Público el erradicar las ventas callejeras es un imposible social, económico y
cultural, dada la realidad social y económica del país.
calle del Cartuchito recuperada
Nosotros
como recicladores, somos agentes ambientales, buscamos dignificar la labor del
reciclador, como labor social y ambiental. Estos trabajadores buscan el
reconocimiento como agentes ambientales que aportan con su labor a mitigar la
problemática ambiental de la ciudad; además son reconocidas local e
institucionalmente las intervenciones culturales, ambientales y deportivas que
han emprendido como organización social. A pesar de sus acciones sociales la
sociedad y la “comunidad” los sigue estigmatizando y segregando.
Como recicladores y/o recuperadores son
parte esencial y fundamental dentro del Plan de gobierno de la Bogotá Humana, donde se
establecen como metas: la superación de la segregación socio espacial, el
trabajo decente y digno, el impulso de las economías populares y aun más
importante, la meta de basura cero; donde la venta de corotos es un aporte
esencial para esta objetivo; la denominación de Coroteros viene de los corotos que
son aquellos objetos que encuentran en la basura como producto de la labor del
reciclaje; se vuelven a poner en circulación en el comercio como objetos de
segunda mano, y estos son vendidos en las calles del barrio María Paz.
Formas alternativas y sociales en la ordenación del espacio público.
Las ventas informales en lugares públicos
constituyen en la actualidad una forma de uso y ocupación del espacio urbano,
no sólo en Bogotá sino en distintas ciudades de Latinoamérica, el uso y la
ocupación del espacio público por parte de vendedores informales tienen una
relación directa con la dinámica socio espacial y socioeconómica de las
localidades. El mismo Plan Maestro de Espacio Publico PMEP señala: “Si las
ventas callejeras sean estas ambulantes o estacionarias, existen en mayor menor
grado en las distintas ciudades, el propósito no debe ser erradicarlas del
todo, lo que es un imposible social, económico y cultural, sino organizarlas y
hacerlas manejables al armonizar su existencia con el ejercicio de derechos
ciudadanos”
Parece ser que el Alcalde local comprende la
realidad social y económica del país, al proponer en el plan de cumplimiento de
la acción popular el aprovechamiento económico del espacio publico de manera
regulada, tal como lo permite el Plan Maestro de Espacio Publico.
Esperamos que el señor Alcalde local logré dejar en
marcha la ejecución del piloto de
reubicación y regulación del espacio público, para que realmente haya una
intervención integral de las instituciones y autoridades donde se pueda garantizar la seguridad y convivencia en
beneficio, tanto de la comunidad propietaria del barrio María Paz, como de los
vendedores y trabajadores informales, como
habitantes de un mismo territorio.




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