Tomémonos un tiempo, una pausa,
respiremos. Observemos bien lo que hacen nuestras manos, las cosas que tocan,
lo que apartan, destruyen o renuevan, pues ello tiene efectos en la ciudad y en
el planeta en el que crecerán nuestros hijos y las personas que queremos o que
vamos a querer en el futuro. Vamos a regalarnos en esta navidad una Bogotá conciente
y cariñosa con la tierra que nos cuida, nos abriga y alimenta, para ello, la
ciudad necesita de todas las manos para reciclar y separar lo que hasta ahora
hemos tratado como a una basura.
El nuevo sistema de recolección
de residuos, es uno de los principales retos del Plan de Desarrollo acordado por
los habitantes de esta ciudad y busca que nuestras vidas estén en
correspondencia y armonía con el entorno y con los demás seres con los que
compartimos este territorio y este globo, de ahí, este llamado especial, y
sobre todo efusivo, para que enfrentemos, con los pies sobre la tierra, este
nuevo reto, fundamental para mitigar la contaminación que producimos, velar por
la salud de nuestras familias y mejorar nuestro estado de ánimo.
La navidad es nacimiento y
reconciliación, por ello esta invitación envuelve un llamado al cambio; pero sobre
todo, un abrazo sostenido a quienes durante décadas han protegido nuestra
ciudad y velado por el ambiente a pesar del rechazo al que se han visto sometidos,
que han recorrido nuestras calles y observado noche tras día en las bolsas de basura
y en los andenes el desinterés de la población en el manejo de sus propios
recursos, ellos son los recicladores y recicladoras de Bogotá, protagonistas
del nuevo sistema de recolección. Ha llegado el tiempo de cambiar y ayudar en
esta loable labor. Por eso aquí también estamos con Basura Cero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario