Por PerKú Bolzón
La trayectoria de Jorge Oñate en
la música vallenata impone al canto como la expresión central de este genero. Cuando el cantante se separa de la ejecución del acordeón, de la composición de las canciones y los conjuntos vallenatos empiezan a tener el nombre propio del cantante, es cuando la voz empieza a ser el recurso mas importante de este género en el que Oñate, fue pionero y tras su partida durante estos días,
los medios lo comentan como el mayor aporte que tuvo para la comercialización de la música mas representativa de los colombianos. Con la figura de Oñate, en el
que el canto y el cantante se convierten en las figuras mas representativas del
vallenato, se aleja la imagen que tenía anteriormente esta música en el hombre
de campo, en el campesino que cantaba, componía sus propias canciones y las
interpretaba con su acordeón, su caja o su guitarra.
![]() |
| Oñate y la "cacica" Consuelo Araujo, fundadora de la cultura vallenata y madre de Hernando Molina Araujo, mas conocido como "comandante 35" en las AUC. |
Conocido en ese mundo de acordeones como el “jilguero de América” o “ruiseñor del Cesar”, con su muerte dicen los cultores de esta música “muere el patriarca del vallenato” y es cierto, concuerdo que con la trayectoria musical de Oñate, se condensa la imagen del hombre que representa la cultura vallenata y la autoridad que tiene hoy en día sobre las tierras y el poder político en el Caribe. La trayectoria de Oñate esta atravesada por el posicionamiento de esta música como cultura del departamento del Cesar en los 60s y 70s, la incorporación de músicas costeñas al mercado musical que conllevarían a que se consolidara el vallenato como patrimonio inmaterial de la humanidad, la exaltación de marimberos y narcos en sus canciones, que además, son retratos de acumulación de tierras y desplazamientos campesinos en los que estos “juglares”, celebraban a ritmo de acordeón los triunfos militares de los grupos armados en las haciendas. Con el tiempo la amistad con estos grupos, consolidaría la figura del poder político en el caribe y la imagen de un hombre como Oñate.
El vallenato en la década de los
60s, comercialmente se posicionaría en las composiciones que impulsarían una
imagen tradicional y pacifica del nuevo departamento y de su capital Valledupar.
Los folcloristas del vallenato como cultura serían los mismos fundadores del
departamento del Cesar y sobre figuras como Alfonso López Michelsen, conocido
como “el pollo vallenato” y primer gobernador del departamento y Consuelo
Araujo Noguera conocida como “La Cacica”, determinarían lo que el vallenato en
adelante debía interpretar. Esos valores que exaltarían los ríos, las montañas
del antiguo departamento del Magdalena y las aventuras románticas del hombre
hacendado como Escalona, fueron interpretadas por Oñate.
A su vez, era la época en que los
Hermanos López, los hermanos Zuleta y Oñate, se rivalizaban comercialmente por
los mejores acordeonistas, los mejores cajeros y los mejores compositores, que
de hecho, harían al compositor menos relevante que el acordeonero y el cantante,
pero sobre estos, debían consolidarse las letras y los himnos del nuevo departamento.
Estas composiciones debían ser en adelante del “hombre letrado” y no del
campesino que usaba este canto para trasmitir las injusticias de la violencia
del campo. En este escenario en que las
elites vallenatas conciben el vallenato como una cultura se destacan las
canciones interpretadas por Oñate como “Cerro Murillo”, “El corazón del valle” o “Nació mi poesía”, las
cuales, se caracterizan por ensalzar las virtudes geográficas y tradicionales
que las elites vallenatas buscaban para separarse culturalmente del Magdalena y productos
como el plátano, reemplazado por el algodón y posicionado en sus canciones. Aspectos
poco estudiados sobre la violencia y origen de esta cultura.
Con el tiempo las músicas populares
y regionales estarían a merced de los carteles de la droga y las grandes
orquestas de salsa y agrupaciones vallenatas, serían parte de una cultura en la
que, a partir de conciertos privados, composiciones y homenajes en sus
canciones, consolidarían la imagen del que tenía más poder entre los
narcotraficantes. En el caso particular del vallenato y la cultura de la mafia
en el Caribe colombiano, cabe resaltar que, en la década de los 80s, la bonanza
marimbera y el contrabando serían las fuentes de enriquecimiento de los “juglares
Vallenatos”. En las canciones de Diomedes,
de los Zuleta, los Betos y Oñate, el nombramiento y homenaje de canciones a
personajes como Santa López Sierra “el hombre Marlboro”, familias de
poder como “los Gnecco”[1],
o casos recientes en los que Silvestre Dangónd homenajea personajes como “marquitos
Figueroa, hacen parte de una página musical que habla de cómo el narcotráfico ha buscado enaltecerse a través
del vallenato.
En la época de Raúl Gómez
Castrillón, en el que era habitual ver indígenas wayuu con metralletas y
camionetas (paisajes de violencia representados en la película “Pájaros de
verano” del cineasta Ciro Guerra), este hombre que fuera uno de los mayores
exportadores de marihuana a Estados Unidos[2]
fue homenajeado en una canción de Hernando Marín que, interpretada por Diomedes
Diaz con el titulo de “El gavilán mayor”, hacía una metáfora del poder que
tenía sobre el espacio de la Guajira. Para Oñate Gómez Castrillón “era una
persona humilde, sencilla…que adoraba la región de la Guajira… un Guajiro de
carta cabal que le ofreció cariño al vallenato…”[3],
expresiones que asemejan la amistad de “los juglares” y el hombre que les
regalaba buses a los conjuntos vallenatos, instrumentos de Estados Unidos y con
millones reclamaba a los cantantes, que le cantaran sus homenajes en sus
parrandas privadas mientras desangraba y desplazaba las familias indígenas. Sobre esta época cabe recordar el homenaje a Jorge Gnecco en
la canción “La chollita” que hace Jorge Oñate al político y dueño de
haciendas en el Cesar vinculado al paramilitarismo costeño.
Expresiones como “viva la
tierra paramilitar” de los Zuleta con sonidos ensordecedores y ráfagas de
metralla o la impunidad abierta que permitía a Diomedes Días tocar en tarimas públicas
con policías que lo salvaguardaban de su fanaticada[4]
mientras era prófugo por la muerte de una fan de Soacha y se escondía en una hacienda
de 351 hectáreas de Jorge 40 arrebatada
a sangre y fuego a 9 familias campesinas[5],
ya era en la década de los noventas, un ejemplo de como estos “juglares” se empezaban
a posicionar como hombres de haciendas, hatos ganaderos y con un notorio relacionamiento
con las familias de poder político en la región. Jorge Oñate sería
representante en la cámara de representantes por el departamento del Cesar
cuando las listas de los notables políticos de ese departamento eran amparadas
por Jorge 40. El “juglar”, sería el segundo en el renglón.
La vida política de Oñate
comienza en 1988 siendo la mayor votación en La Paz Cesar, como concejal aliado
de Alfredo Cuello Dávila el cual aparecería en un listado de las AUC llamado “Bosconia”,
un proyecto fachada de frigorífico para la financiación de grupos paramilitares
y padre Alfredo y Manuel Cuello Baute, un congresista y un superintendente de
notariados relacionados con las autodefensas y mencionados en varias canciones.
En el 2002 reaparece en el escenario político cuando hace parte del segundo
renglón de Ape Cuello, formula de Cámara del exgobernador Mauricio Pimiento, de
los primeros sentenciados de la mal llamada “parapolítica” y que, según la
Silla Vacía, Jorge 40 fuera convencido de anexarlo a lista ya que como figura
vallenata aseguraba más votos en la Paz Cesar[6].
En el 2012 es asesinado Efraín
Ovalle luego de una contienda electoral en La Paz en la que aspiraban por la alcaldía
Wilson Rincón, apoyado por este viejo cacique de familia de compositores
vallenatos y Nancy Zuleta, apoyada por la familia Gnecco, miembro de la familia
de los hermanos Zuleta y esposa de Jorge Oñate. Oñate fue llamado por la FISCALIA debido a que
uno de sus hijos antes de fallecer Ovalle, amenazaría con una pistola a la
familia Ovalle por no prestarle el apoyo en la contienda a su madre y luego de
que se interceptaran varias llamadas en las que Oñate, se involucra en la
compra de votos. La periodista María Jimena Dusan antes de renunciar a la
revista SEMANA, en el segundo capitulo de MAFIALAND, hace una investigación que
hace sobre el clan Gnecco y el ñeñe Hernández, explica como Armando Gnecco “alias
mandarino”, sobrino de Jorge Oñate, fuera la cabeza de una estructura de
contrabando de gasolina en estos pueblos y como para arrebatarle estas rutas a Efraín
Ovalle, lo ultimaría en un caso que lo sindicaría en 2014 y lo absolviera un
año después. La familia Gnecco son los varones electorales del Cesar y La
Guajira.
![]() |
| Duque, Rodolfo Molina Araujo (presidente del festival vallenato) y Jorge Oñate foto: Revista Semana |
Al féretro de Oñate han llegado los
apellidos mas sobresalientes del poder y la cultura Vallenata. Los Pretelt, los
Molina, los Araujo, los Maya Villazón y una gran cantidad de cantantes y
folcloristas se han reunido en Valledupar para rendirle un homenaje al cantante.
Sin componer una sola canción, su suerte es muy distinta a cientos de
compositores que han muerto en el anonimato esperando un reconocimiento de SAYCO,
o de verdaderos cantautores como Máximo Jiménez, (entrevistado por Amedia
Cuadra en 2014) quien, con sus canciones en el festival vallenato, denunciara la
concentración de tierras en la costa. Jorge Oñate es el patriarca de una cultura que entre canciones, bien pueden explicar las actuales relaciones poder y el verdadero rostro del vallenato.
[1] Las historias secretas de los vínculos entre guerrilla, narcos y vallenato
[2] EN UNA EMBOSCADA MURIÓ EL GAVILÁN MAYOR
[3] ¿Quién fue El Gavilán Mayor? Hablan familiares y sus amigos…Jorge Oñate.
https://www.youtube.com/watch?v=XQ7dJP8dDEw&ab_channel=AmoaRiohacha
[4] La
eterna parranda, novela sobre la biografía de Diomedes Dias escrita por Alberto Salcedos Ramos
[5] La finca más querida de Diomedes resultó ser un regalo del paraco Jorge 40 https://www.las2orillas.co/la-finca-mas-querida-de-diomedes-resulto-ser-un-regalo-del-paraco-jorge-40/
[6] Ape Cuello: el nuevo mandamás del Cesar Por: Laura Ardila Arrieta
https://archivo.lasillavacia.com/historia/ape-cuello-el-nuevo-mandamas-del-cesar-52925


Gracias. Que buen artículo.
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminar