A media cuadra

sábado, 23 de julio de 2022

Música para oídos zurdos

 


Por Edgar Suárez Forero

En el evento de campaña de Francia Márquez, realizado en el parque de Techo, entre la multitud  fraterna, llena de tantas caras conocidas y por conocer, me encontré con Diego Sánchez González. Después del fervoroso saludo,  pues llevábamos años sin vernos,  me preguntó que si conocía a alguien que le presentara a La Muchacha, quien cantaría en el evento, pues quería entregarle su libro de Música para oídos zurdos, y tenía un poco de afán; había dicho en la casa que iba a la esquina a buscar el pan para el desayuno, no faltaba a la verdad. Le conté que acababa de ver a La Muchacha comprando algo en la tienda, que de pronto todavía estaba por ahí. Fuimos a buscarla, la encontramos, nos presentamos, le rezamos nuestra admiración y por supuesto nos tomamos las fotos de rigor.  Lo acompañé a comprar el pan y me entregó otro ejemplar de su libro. Hace ya más de un lustro habíamos anunciado el libro en las páginas de este periódico, pero no tenía el gusto de conocerlo.

La Muchacha y Diego Sánchez

Volví al gentío, que después de las palabras de Francia Márquez esperaba que volviera la música, y empecé a ojear el libro, a leerlo desordenadamente, el libro lo permite. Como el parque, el libro estaba lleno de caras conocidas. No recuerdo en qué confín de la ciudad conocí a Diego, pero teníamos encuentros reiterados en diversos eventos: Festivales populares, conciertos, toques barriales, lanzamiento de medios comunitarios, eventos culturales, marchas y una que otra fiesta. Fue Diego, en casa de Nicolás y Yuri Neira, quien dio la pauta y la idea de lo que luego sería el periódico mural Aviso de Terremoto.   Más de una vez me contó de esta investigación en curso, para la cual, además de participar en la juerga,  iba reportando y registrando entre las noches y rincones bogotanos, la historia hecha por las bandas y músicos que desde su arte y su movimiento, activaron y activan la voz de quienes resisten y proponen. 

Más acá de los estentóreos titulares que los medios de comunicación crean para leer la movilización social, y muchas veces estigmatizarla y amedrentarla, más acá de las lecturas que, sin contexto, caracterizan a los movimientos artísticos urbanos desde oficinas mohosas, este trabajo de Diego Sánchez logra ser testimonio de una ciudad que piensa, grita y patalea, de la batería que suena sorda en el garaje de la casa, de las letras que saltan de la libreta al micrófono, de las vidas que nos amaron en la madrugada con la resaca dispuesta, de la movilización real y dispersa que va conformando durante décadas el tejido de la protesta, la resistencia y la transformación.  

Esa noche, al final del concierto, me encontré con parias, murgueros y cantores que hacen parte de esta historia, una muestra de que seguimos, cantando y sintonizando en este mismo tiempo. Por ello  Música para oídos zurdos es, más allá del registro necesario de nuestra historia como artistas que dan un sentido a su grito y a su voz, un relato de los protagonistas que han nutrido el cambio por el que sin lugar a dudas seguiremos luchando y cantando. Leer Música para oídos zurdos, de Ediciones Desde abajo, es como navegar en una nostalgia del presente, o mejor, viajar en una esperanza que cuenta  su pasado. 

Gracias a Diego por este regalo.

1 comentario:

  1. Grato ese recuento, que tácitamente hace referencia a las voces de cambio.

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