A media cuadra

sábado, 22 de abril de 2023

Conclusiones Encuentro territorial para la soberanía alimentaria Bajo Tunjuelo




Desde el Encuentro de la Cuenca Baja del Tunjuelo en el camino de la construcción de soberanía y autonomía alimentarias de las Comunidades.

Comunidades, pobladores, hombres y mujeres que nos encontramos este pasado 16 de abril en la Plaza Fundacional de Bosa, Territorio del cuidado y protección de las mieses y los sembrados; ponemos nuestras palabras para nutrir y alimentar el Mandato Popular por la Soberanía y Autonomía Alimentaria de las Comunidades.

Esperamos que estas palabras nutran el camino y las acciones hacia la soberanía y autonomía alimentarias para las comunidades de esta región y hacia todos quienes habitamos este país, maravilloso lugar de la Vida.

Esperamos además que estas palabras se conviertan en acción que potencie la dignidad de campesinos y campesinas y el derecho que como pueblo tenemos de alimentarnos de manera diversa, suficiente y nutritiva. 



Nos asumimos desde la participación incidente, entendida esta como un derecho fundamental que tenemos como comunidades en la construcción y toma de decisiones políticas, económicas, sociales y culturales en el marco del llamado Estado social de Derecho.

Desde la autodeterminación y la autonomía de las comunidades trabajaremos por el Derecho a un Alimento Digno en el marco de la Soberanía Alimentaria, en y desde nuestros Territorios.


ELEMENTOS PARA UN DIAGNÓSTICO DEL HAMBRE.

El hambre camina por casas, calles y barrios de nuestras ciudades, principalmente en los sectores que históricamente han sido marginados y excluidos por el poder. El incremento de los precios de la canasta familiar nos ha castigado como poblaciones y ha reducido y empobrecido nuestras dietas. 

Entendemos que  la actual fase del sistema capitalista es en esencia la causante de la hambruna,  no solamente en nuestro país sino en muchas poblaciones del planeta. En Colombia, dada su particularidad, este escenario es complejo. Las élites han conducido a una profunda crisis en el sistema de producción de alimentos, generando concentración de la tierra y posibilitando el despojo y el desplazamiento de miles de familias campesinas, muchas de estas familias han terminado viviendo aquí en la ciudad.

Unidad de agrocultura la Adelita -Techotiva

Las directrices políticas de tipo neoliberal, sumisas ante los negocios de las corporaciones, han impuesto políticas en detrimento del agro, de la biodiversidad y en general de los territorios y sus pobladores.  Hoy el país importa más de diez millones de toneladas de alimentos anuales y los insumos para la producción de alimentos también son traídos de otras latitudes. Pese a esto, muchos de los productos que llegan a nuestras cocinas son producidos por las pequeñas producciones de familias campesinas. 

Taller de construcción de mandato - Bosa La paz



Ante esta situación estamos totalmente identificados con la necesidad de una reforma rural integral, como lo ha propuesto el proceso de paz y el actual gobierno. Esta reforma rural debe entregar la tierra a quien produce el alimento, lograr un sistema de intercambio justo con las familias campesinas y la economía popular.

En la ciudad y la región sufrimos del modelo de abastecimiento el cual está articulado a la central de abastos (CORABASTOS), empresa que determina el precio de los alimentos en la ciudad y determina los consumos de grandes grupos de pobladores y que a pesar de ello carece de responsabilidad social con el territorio cercano en el cual el hambre persiste.

Estamos convencidos que las plazas de mercado podrían jugar de manera decidida un papel importante en el abastecimiento, mediante la articulación con los productores campesinos de la región cercana y el abastecimiento a los sectores más empobrecidos. Hay que fortalecer los circuitos cortos para que conecten los municipios de la cercanía 


LINEAS HACIA LA CONSTRUCCIÓN DE MANDATO DE SOBERANÍA ALIMENTARIA.

EN LA PRODUCCIÓN DE ALIMENTOS.

Es necesario integrar los municipios cercanos a la ciudad y la ruralidad de Bogotá a través de  políticas de reforma Rural- Integral orientadas a la producción en el marco de una transición agroecológica y a la protección de las fuentes hídricas. Sus producciones diversas deben ser orientadas desde las organizaciones campesinas buscando conformar circuitos cortos coordinados con las organizaciones sociales de la ciudad vinculadas al alimento, principalmente a organizaciones de mujeres quienes debemos liderar con el apoyo decidido del gobierno los comedores comunitarios y la implementación de ollas comunales en unos acuerdos sociales necesarios de construir.

Incorporar a la garantía del derecho a la alimentación las plazas de mercado de la ciudad, las cuales son un Patrimonio Cultural y del Alimento de las comunidades y que inexorablemente desde el modelo de poder pretenden ser convertidas en centros comerciales manejados por negocios privados.

DESDE LA CIUDAD. El acumulado que en los últimos 18 años tenemos en la ciudad en ejercicios de agricultura urbana y afines, deben ser evaluados de manera urgente y reorientados hacia puestas decididamente agroecológicas a través de Unidades de Producción Integrales Agroecológicas, las cuales deben ser instaladas en cada territorio local de la ciudad, tantas cuantas sean posibles , y articuladas a las economías populares  y al Sistema de Alimentación para la Vida en la ciudad.  Es urgente tener un “banco de Tierras” de la ciudad direccionado a este objetivo.

EN LA REORIENTACIÓN DE LA CULTURA ALIMENTARIA Y DE CONSUMOS.

Reconocemos que las tareas y acciones educativas son fundamentales para  reorientar nuestra cultura frente a los alimentos y la vida en los territorios. Debemos, por tanto, tensionar desde todos los actores de educación popular y formal, acciones sistemáticas para reconocer el valor cultural, social y natural de los alimentos y el papel fundamental de las familias campesinas, de la economía popular y social y la transición agroecológica, como parte del derecho a la nutrición y la salud.

Reconocemos el valor profundamente natural y cultural de las semillas nativas, así como su  producción, protección y cuidado. Así mismo, reconocemos la necesidad de proteger y fortalecer  los suelos a partir de fortalecer nuestras prácticas de producción de abono y nutrientes con los transformación de residuos

DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN ALTERNATIVOS. 

Dentro de los cambios necesarios para esta transformación cultural debe ser prioridad el fortalecimiento de los medios de comunicación popular. Creemos que una de las luchas importantes en estos tiempos de esperanzas y cambios, es la lucha ideológica, política y el cómo nos formamos e informamos.  Definitivamente para nosotros no son los grandes medios del poder los que nos van a ayudar en esta tarea, por el contrario nos desinforman, manipulan y mienten todo el Tiempo y Semana tras Semana..

ASOCIATIVIDAD Y SOLIDARIDAD UN CAMINO EN EL MANDATO.

Nuestro compromiso está con fortalecer nuestras Organizaciones, desarrollar procesos de solidaridad y asociatividad, superando la competencia y trabajando en pro de la producción de lo común.

Nuestro compromiso está con asumirnos en la gobernanza y construcción desde y para las comunidades, para los pobladores. Eso nos plantea retos en cuanto a entender y romper los cercos que la institución y el poder han ido tendiendo en torno a nuestras autonomías, a nuestro Poder como Populares. 

Por su parte, el Estado debe remover las barreras que impiden y desincentivan la solidaridad. Así mismo debe garantizar y potenciar la autonomía de las organizaciones sociales y comunitarias, garantizar su financiamiento, el acceso a crédito, para lograr el escalamiento social que requiere un cambio que potencie la vida.

Conclusiones Encuentro Territorial Bajo Tunjuelo

Las comunidades campesinas deben tener un acceso a la tierra, a los insumos y deben tener garantía sobre sus derechos para continuar y profundizar la producción de alimentos. Los alimentos que se produzcan deben ser desde manejos y técnicas que consoliden la transición agroecológica.

En la ciudad, en particular en Bogotá se deben Incluir amplias zonas para la producción de alimentos agroecológicos, a través de la creación de un Banco de Tierras, producciones que deben fortalecerse y ampliarse desde la experiencia de la agricultura urbana, que entre otras ya casi completa dos décadas de implementación desde las administraciones distritales y locales.

En ese sentido se deben crear Centros de Acopio Agroalimentarios rescatando la experiencia que se tuvo hace unos años a través de los IDEMA. A estos centros de acopio deben llegar las cosechas de los campesinos organizados, las cuales en esta fase de crisis de hambre deben ser compradas y/o subsidiadas por el Estado Fortalecer el abastecimiento directo a las plazas de mercado y a los diferentes programas que el gobierno implemente a través del programa de HAMBRE CERO.

Es urgente fortalecer las Plazas de Mercado Públicas recuperando su propósito original, el que el Alimento estaba en el centro de la Cultura Alimentaria de las comunidades.

Es necesario iniciar una campaña sistemática por los medios de comunicación que reclamen y orienten el papel del campesinado en la producción de alimentos y que los colombianos debemos consumir los que nuestros campesinos producen cada día. “Colombiano compra la comida producida por los Campesinos Colombianos”.

Se deben fortalecer los emprendimientos populares orientados a la transformación y conservación de alimentos, a través de Alianzas Publico Populares. En esa vía la recuperación de las Culturas Gastronómicas de la multiculturalidad colombiana deben estar a la orden del día a través de Escuelas Populares de la Gastronomía y el Alimento. 

Se debe emprender una campaña integral y sistemática con la población en general y las comunidades educativas en particular para Educar en la promoción de prácticas de auto cuidado, incluida la alimentación saludable, física y mental para Vivir sabroso.

Es necesario profundizar las acciones educativas y económicas para que los pobladores orienten sus consumos hacia prácticas saludables que superen el consumo de alimentos ultra procesados (la llamada comida chatarra)

El gobierno nacional y los gobiernos locales deben establecer una política estructural alimentaria que contemple establecer el mínimo alimentario vital en todo el territorio nacional.

Es necesario que el gobierno nacional y los gobiernos locales avancen en diseñar políticas públicas, con una participación de las comunidades que permitan superar el asistencialismo y le den protagonismo a las acciones y propuestas comunitarias a través de recuperar y fortalecer los comedores comunitarios, las tiendas escolares, las ollas comunitarias y otras en las que las comunidades fortalezcan sus ejercicios organizativos y de participación directa en sus destinos alimentarios.



DESDE EL TERRITORIO DE LA CUENCA BAJA DEL RÍO TUNJUELO

Abril de 2023.


1 comentario:


  1. Compañeros, este artículo conjuga la realidad de la situación alimentaria del pueblo colombiano. No más importaciones LA TIERRA PARA ELCQUE LA TRABAJA

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