
Por : AMC
De algún modo se llega a Bolivia, que queda en el corazón de Suramérica, por eso allí se encuentran muchas curvas y muchos caminos, si miras desde allí al occidente verás un gran lago o un desierto que se acaba, si miras hacia el norte tendrás la espesura de la selva, hacia el sur la cordillera o una llanura que también se extiende en su oriente, pero por más que mires no puedes ver el mar. Antes Bolivia tuvo océano pero le fue arrebatado, algunos de sus habitantes guardan el recuerdo como quien mira las olas que regresan, por supuesto muchos de ellos miran hacia dentro, por eso se pueden ver en los nombres de sus hoteles o sus calles la nostalgia de la costa perdida, el nombre de Antofagasta pende en letreros que se ven solo si se presta la atención necesaria, por que en Bolivia como en otros lugares las cosas aparecen según la urgencia del sueño.
Si el viajero o andante atraviesa Bolivia de occidente a oriente dejará tras sus pasos el lago llamado Titicaca, en donde se dice se dio el nacimiento del Tahuantinsuyo o la tierra de los incas, para encontrar sucesivamente cuatro ciudades, La primera es la ciudad del Alto, en la cual hace algunos pocos años se libró la guerra del gas, como movilización contra la privatización de este combustible, esta guerra que fue declarada contra los bolivianos fue ganada por la población enviando al presidente de aquel entonces Sánchez de Lozada al exilio, esta ciudad hace mucho tiempo era un barrio de la Paz, que es la siguiente ciudad, capital del país y sede del gobierno.

En el año de 1781 una rebelión indígena contra los colonizadores cercó en dos ocasiones la ciudad de la Paz, logrando hacer toma de la ciudad, al frente de la rebelión estaban un hombre que se hacía llamar Túpac Katari y su compañera Bartolina Sisa que fueron traicionados, entregados a sus enemigos y posteriormente torturados y asesinados, según cuentan las gentes que actualmente habitan la Paz y el país, Túpac Katari, antes de ser asesinado, dijo en su lengua Aymara: Naya saparukiw jiwyapxitaxa nayxarusti, waranqa, waranqanakaw tukutaw kut’anipxani que en la lengua del colonizador traduce: A mí solo me matarán… pero mañana volveré y seré millones. Son millones los que habitan la paz, hasta hace unos pocos años había zonas de la ciudad sitiadas en las cuales no podían entrar los indígenas pero eso ha cambiado según dicen algunos pobladores desde que son gobierno.

Bajando de la montaña si se sigue un camino indicado se llega a la ciudad de Cochabamba, esta ciudad fue epicentro de otra guerra, la guerra del agua. En el año 2000, una ley (2029) permitió la privatización del acueducto municipal, el cual fue vendido a una multinacional que incrementó el precio del agua. La ciudad de Cochabamba se levantó exigiendo que la multinacional se marchara y se derogará la ley, los Cochabambinos se tomaron las calles y la plaza central y allí recibieron la arremetida policial, al final la multinacional tuvo que irse y la ley que derogarse. Desde entonces en la plaza central hombres y mujeres se encuentran todos los días a las 7:30 pm para hablar de todos los problemas que preocupan a los bolivianos, muchos allí afirman que Cochabamba ahora está dormida y que hay que despertarla. Durante la guerra del agua los ejecutivos de la multinacional tuvieron que escapar a Santa Cruz, la siguiente ciudad, que es una ciudad de tierra caliente, en donde se mueven muchos negocios y donde se encuentra gran parte de la población opositora al gobierno.

Al encontrarse y perderse en Bolivia, el peregrino encontrará que las bocas de muchos pobladores mastican a lo largo del día y las montañas una planta llamada coca, que les ayuda como fuente de alimento , medicina o memoria. De sentarse el peregrino, de agobiarse por la alturas de los Andes, de sentir malestar estomacal, los habitantes le ofrecerán un te con las hojas de la misma planta. Otra guerra se libra en Bolivia, la guerra contra la coca. De un lado de esta guerra está la planta y sus usos tradicionales, del otro, mafias de narcotraficantes y gobiernos foráneos que buscan aniquilarla, y en el medio las víctimas, la planta y el planeta donde queda este país.
Muchos habitantes tiene Bolivia que hablan muchas lenguas y pertenecen a varias naciones que quedan dentro del país, algunos habitantes creen que todavía son una sola nación y andan refunfuñando de aquí para allá por calles y plazas, a otros los tiene sin cuidado tales efectos, pues aducen que esto no interfiere en sus vidas ni en el color de sus pestañas y que son solo palabras que se dicen por que sí, lo cierto es que teniendo varias naciones dentro de sí lograron que el Estado los abarcara a todos, o a casi todos.
La nueva Constitución dice que es un Estado plurinacional, pero en Bolivia el Estado es como todos los estados dicen en la calle, pues los problemas de vivir en sociedad no están resueltos para la mayoría y la corrupción sigue tranquila en su cetro. En Bolivia por estos meses gustan de estrenar instituciones y es casi todo nuevo, leyes de educación o de pensiones, vice ministerios de descolonización y de otros asuntos que antes no tenían preocupación ni papeles, por eso quienes allí ejercen el cambio que dicen que se avecina, dicen que hay que darle tiempo al tiempo pues no se puede de un día para otro revocar los siglos que fueron organizados para el despojo. Argumentan que los bolivianos tienen su manera de llegar a generar acuerdos y que eso se va tardar pues entre todos tienen que afilar el camino. Puede que tengan razón pues en Bolivia la gente se reúne por aquí y por allá para resolver los problemas que aparecen o se avecinan.
De algún modo se llega a Bolivia, que queda en el corazón de Suramérica, por eso allí se encuentran muchas curvas y muchos caminos, si miras desde allí al occidente verás un gran lago o un desierto que se acaba, si miras hacia el norte tendrás la espesura de la selva, hacia el sur la cordillera o una llanura que también se extiende en su oriente, pero por más que mires no puedes ver el mar. Antes Bolivia tuvo océano pero le fue arrebatado, algunos de sus habitantes guardan el recuerdo como quien mira las olas que regresan, por supuesto muchos de ellos miran hacia dentro, por eso se pueden ver en los nombres de sus hoteles o sus calles la nostalgia de la costa perdida, el nombre de Antofagasta pende en letreros que se ven solo si se presta la atención necesaria, por que en Bolivia como en otros lugares las cosas aparecen según la urgencia del sueño.
Si el viajero o andante atraviesa Bolivia de occidente a oriente dejará tras sus pasos el lago llamado Titicaca, en donde se dice se dio el nacimiento del Tahuantinsuyo o la tierra de los incas, para encontrar sucesivamente cuatro ciudades, La primera es la ciudad del Alto, en la cual hace algunos pocos años se libró la guerra del gas, como movilización contra la privatización de este combustible, esta guerra que fue declarada contra los bolivianos fue ganada por la población enviando al presidente de aquel entonces Sánchez de Lozada al exilio, esta ciudad hace mucho tiempo era un barrio de la Paz, que es la siguiente ciudad, capital del país y sede del gobierno.

En el año de 1781 una rebelión indígena contra los colonizadores cercó en dos ocasiones la ciudad de la Paz, logrando hacer toma de la ciudad, al frente de la rebelión estaban un hombre que se hacía llamar Túpac Katari y su compañera Bartolina Sisa que fueron traicionados, entregados a sus enemigos y posteriormente torturados y asesinados, según cuentan las gentes que actualmente habitan la Paz y el país, Túpac Katari, antes de ser asesinado, dijo en su lengua Aymara: Naya saparukiw jiwyapxitaxa nayxarusti, waranqa, waranqanakaw tukutaw kut’anipxani que en la lengua del colonizador traduce: A mí solo me matarán… pero mañana volveré y seré millones. Son millones los que habitan la paz, hasta hace unos pocos años había zonas de la ciudad sitiadas en las cuales no podían entrar los indígenas pero eso ha cambiado según dicen algunos pobladores desde que son gobierno.

Bajando de la montaña si se sigue un camino indicado se llega a la ciudad de Cochabamba, esta ciudad fue epicentro de otra guerra, la guerra del agua. En el año 2000, una ley (2029) permitió la privatización del acueducto municipal, el cual fue vendido a una multinacional que incrementó el precio del agua. La ciudad de Cochabamba se levantó exigiendo que la multinacional se marchara y se derogará la ley, los Cochabambinos se tomaron las calles y la plaza central y allí recibieron la arremetida policial, al final la multinacional tuvo que irse y la ley que derogarse. Desde entonces en la plaza central hombres y mujeres se encuentran todos los días a las 7:30 pm para hablar de todos los problemas que preocupan a los bolivianos, muchos allí afirman que Cochabamba ahora está dormida y que hay que despertarla. Durante la guerra del agua los ejecutivos de la multinacional tuvieron que escapar a Santa Cruz, la siguiente ciudad, que es una ciudad de tierra caliente, en donde se mueven muchos negocios y donde se encuentra gran parte de la población opositora al gobierno.

Al encontrarse y perderse en Bolivia, el peregrino encontrará que las bocas de muchos pobladores mastican a lo largo del día y las montañas una planta llamada coca, que les ayuda como fuente de alimento , medicina o memoria. De sentarse el peregrino, de agobiarse por la alturas de los Andes, de sentir malestar estomacal, los habitantes le ofrecerán un te con las hojas de la misma planta. Otra guerra se libra en Bolivia, la guerra contra la coca. De un lado de esta guerra está la planta y sus usos tradicionales, del otro, mafias de narcotraficantes y gobiernos foráneos que buscan aniquilarla, y en el medio las víctimas, la planta y el planeta donde queda este país.
Muchos habitantes tiene Bolivia que hablan muchas lenguas y pertenecen a varias naciones que quedan dentro del país, algunos habitantes creen que todavía son una sola nación y andan refunfuñando de aquí para allá por calles y plazas, a otros los tiene sin cuidado tales efectos, pues aducen que esto no interfiere en sus vidas ni en el color de sus pestañas y que son solo palabras que se dicen por que sí, lo cierto es que teniendo varias naciones dentro de sí lograron que el Estado los abarcara a todos, o a casi todos.
La nueva Constitución dice que es un Estado plurinacional, pero en Bolivia el Estado es como todos los estados dicen en la calle, pues los problemas de vivir en sociedad no están resueltos para la mayoría y la corrupción sigue tranquila en su cetro. En Bolivia por estos meses gustan de estrenar instituciones y es casi todo nuevo, leyes de educación o de pensiones, vice ministerios de descolonización y de otros asuntos que antes no tenían preocupación ni papeles, por eso quienes allí ejercen el cambio que dicen que se avecina, dicen que hay que darle tiempo al tiempo pues no se puede de un día para otro revocar los siglos que fueron organizados para el despojo. Argumentan que los bolivianos tienen su manera de llegar a generar acuerdos y que eso se va tardar pues entre todos tienen que afilar el camino. Puede que tengan razón pues en Bolivia la gente se reúne por aquí y por allá para resolver los problemas que aparecen o se avecinan.

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