
El problema de la violencia, la seguridad ciudadana y la ingobernabilidad han estado siempre presentes en las preocupaciones de las sociedades y los gobiernos; en nuestra localidad existen territorios señalados por la violencia, la delincuencia y la inseguridad; pero estas problemáticas tienen una causa, quizás una motivación: cuando no hay alimentos, no hay acceso a la educación ni a la salud, no hay posibilidades de empleo, ni derecho a un trabajo digno, es la inseguridad una consecuencia social de una sociedad vulnerada, donde cada vez se consolidan las desigualdades sociales, sumado a la incapacidad de los gobiernos de plantear políticas que permitan superar la brecha social.
¿Y qué ocurre cuando el estado, no garantiza ninguno de estos derechos? En algunos casos las consecuencias son las acciones que generan todo tipo de violencia e inseguridad. Pero en otros casos vemos evidenciado el emprendimiento y lucha de las comunidades; es así como ante los altos y crecientes niveles de desempleo en el país, surgen formas de economías alternativas que ocupan las calles como un medio licito de subsistencia al que se tiene acceso, llamado trabajo informal o economía del rebusque.

Uno de los lugares donde se despliega una gran economía informal en nuestra localidad es la Av. 38 y la calle del cartuchito ubicados en la periferia de la Central de Abastos. Donde trabajan en el espacio público lichigueros (vendedores de frutas y verduras al por menor) vendedores ambulantes, recicladores y coroteros (vendedores ambulantes de artículos reciclados=corotos que recuperan en la labor del reciclaje)
1 de marzo día Nacional del Reciclador - Celebración Autogestionaria
En la periferia de Corabastos trabajan cerca de 40 familias que conforman la Asociación de Coroteros Recicladores (ASOCORE), que han trabajado durante más de 9 años en la superación del estigma de la calle (ganado en parte por el nombre: calle del cartuchito), a través de acciones sociales, culturales, deportivas y con el trabajo de venta de corotos en la calle durante 4 horas diarias, de 6am a 10 am.
El pasado 1 de marzo la comunidad de ASOCORE celebró el día del reciclador en la calle del cartuchito, fue un día para la cultura, hubo música, circo y olla comunitaria, también llegaron los medios de la localidad para cubrir el evento comunitario totalmente auto-gestionado.
25 de marzo Feria de servicios en el cartuchito.
El 25 de marzo del presente año se llevó a cabo una feria de servicios organizada en el marco de una mesa de trabajo conformada por las instituciones locales, distritales y la alcaldía Local, creada con el propósito de cumplir una meta del gobierno distrital, la cual es entregar a la ciudad mediante acciones de “recuperación” 5 lugares de Bogotá con los mayores índices de inseguridad y violencia. El primer objetivo de estas acciones fue el lugar conocido como cinco huecos ubicado en la localidad de mártires, el segundo seria el cartuchito en Techotiba.
Sin embargo, la administración no se ha detenido a investigar la dinámica del cartuchito, que es solo una calle, es un lugar bien diferente a lo que era el antiguo cartucho y por supuesto muy diferente a lo que sigue siendo cinco huecos. En esta calle no habita nadie, es un lugar de paso, donde se ubican bodegas de reciclaje, que de 5 am a 10 am es ocupada para la venta de corotos, al medio día es un lugar desolado, ya en la tarde se convierte en un basurero, al igual que toda la avenida 38 donde se arrojan escombros y residuos de todo tipo, pues no hay un control por parte de las autoridades encargadas.
Más que para buscar estrategias que propongan superar las problemáticas sociales que allí se presentan (ambientales, seguridad y convivencia etc), esta feria fue realizada para generar un impacto mediático. Para su realización se llevaron algunos habitantes de calle de diferentes sectores de la localidad para bañarlos, cortarles el cabello y darles un plato de comida. Todo esto ocurría como una burla frente a los trabajadores (a quienes la institución les da un trato de habitantes de calle) que se encontraban vendiendo sus corotos: La pretensión de estos trabajadores es otra, ellos quieren llegar a acuerdos para que se les permita trabajar en condiciones dignas.
Alcaldía Local y el fracaso histórico de las mesas de concertación.
El pasado viernes 8 de abril la mesa técnica de las instituciones convocó a la comunidad que trabaja en el espacio público a una mesa de concertación. Se reunieron las instituciones junto a representantes de la Alcaldía Local y los trabajadores vendedores ambulantes, recicladores y coroteros. Mientras las instituciones locales y distritales, en cabeza de Integración Social promueven un proceso de recuperación “paisajística” -sin medidas coercitivas, La alcaldía Local en cabeza de Omar Rodríguez, encargado de los temas de seguridad de la localidad, les manifestó a los vendedores que a pesar que se estén adelantando estas acciones, la determinación de la alcaldía es emprender acciones de desalojo y de recuperación del espacio publico.
¿Pero tienen alguna alternativa económica estas familias? ¿Cuáles son las alternativas que les plantean la Alcaldía Local y el Gobierno de la Ciudad de derechos?
Desde el 2009 las instituciones han convocado a la comunidad de ASOCORE a trabajar en mesas de concertación y mesas territoriales en el marco de la Gestión Social Integral , todas estas mesas han terminado en atropellos y persecuciones a la comunidad trabajadora, con el incumplimiento de las políticas distritales.
En el gobierno de la Ciudad de Derechos, los derechos se exigen mediante Acción de Tutela
Mediante fallo de acción de tutela instaurada contra la Alcaldía Local de Kennedy, el día 22 de marzo de 2011, el juzgado cuarenta y uno penal municipal, resuelve tutelar los derechos fundamentales al trabajo en conexidad con el debido proceso, a la igualdad y al mínimo vital y móvil de los vendedores de la av. 38. En los fundamentos del fallo se prueba que la Alcaldía no ha brindado alternativas económicas viables a estas 1000 familias, lo que evidencia falta de políticas coherentes, sustentadas en decisiones que solo profundizan la problemática social, con consecuencias que se manifiestan en el territorio generando más inseguridad y violencia/delincuencia.
La Corte Constitucional establece el principio de Confianza Legítima, como un “mecanismo para conciliar, de un lado el deber de la administración de conservar y preservar el espacio público y, de otro lado, los derechos al trabajo e igualdad de las personas que ejercen el comercio informal”. De acuerdo a los fallos de la corte, los gobiernos deben formular estrategias para conciliar el conflicto entre derechos que por mandato constitucional deben ser armonizados. Frente a esta dificultad la administración anterior diseñó el Plan Maestro de Espacio Publico (PMEP), el cual en uno de sus soportes técnicos establece:
Las ventas callejeras son un fenómeno propio de las ciudades, casi desde siempre, y su tamaño e impacto en cada ciudad contemporánea depende de la capacidad de la economía urbana para brindar alternativas al desempleo y el subempleo (…)
Si las ventas callejeras, sean estas ambulantes o estacionarias, existen en mayor o menor grado en las distintas ciudades, el propósito no debe ser erradicarlas del todo, lo que es un imposible social, económico y cultural, sino organizarlas y hacerlas manejables al armonizar su existencia con el ejercicio de derechos ciudadanos como la recreación, la movilidad, la información y la cultura.
Según PMEP el Estado puede ser un agente promotor y regulador del aprovechamiento económico del espacio público, así que sólo hace falta la voluntad política de las autoridades locales para generar un proceso de restauración de la calle del cartuchito que tenga en cuenta los factores sociales y el respeto de los derechos de los que allí laboran.
¿Y qué ocurre cuando el estado, no garantiza ninguno de estos derechos? En algunos casos las consecuencias son las acciones que generan todo tipo de violencia e inseguridad. Pero en otros casos vemos evidenciado el emprendimiento y lucha de las comunidades; es así como ante los altos y crecientes niveles de desempleo en el país, surgen formas de economías alternativas que ocupan las calles como un medio licito de subsistencia al que se tiene acceso, llamado trabajo informal o economía del rebusque.
Uno de los lugares donde se despliega una gran economía informal en nuestra localidad es la Av. 38 y la calle del cartuchito ubicados en la periferia de la Central de Abastos. Donde trabajan en el espacio público lichigueros (vendedores de frutas y verduras al por menor) vendedores ambulantes, recicladores y coroteros (vendedores ambulantes de artículos reciclados=corotos que recuperan en la labor del reciclaje)
1 de marzo día Nacional del Reciclador - Celebración Autogestionaria
En la periferia de Corabastos trabajan cerca de 40 familias que conforman la Asociación de Coroteros Recicladores (ASOCORE), que han trabajado durante más de 9 años en la superación del estigma de la calle (ganado en parte por el nombre: calle del cartuchito), a través de acciones sociales, culturales, deportivas y con el trabajo de venta de corotos en la calle durante 4 horas diarias, de 6am a 10 am.
El pasado 1 de marzo la comunidad de ASOCORE celebró el día del reciclador en la calle del cartuchito, fue un día para la cultura, hubo música, circo y olla comunitaria, también llegaron los medios de la localidad para cubrir el evento comunitario totalmente auto-gestionado.
25 de marzo Feria de servicios en el cartuchito.
El 25 de marzo del presente año se llevó a cabo una feria de servicios organizada en el marco de una mesa de trabajo conformada por las instituciones locales, distritales y la alcaldía Local, creada con el propósito de cumplir una meta del gobierno distrital, la cual es entregar a la ciudad mediante acciones de “recuperación” 5 lugares de Bogotá con los mayores índices de inseguridad y violencia. El primer objetivo de estas acciones fue el lugar conocido como cinco huecos ubicado en la localidad de mártires, el segundo seria el cartuchito en Techotiba.
Sin embargo, la administración no se ha detenido a investigar la dinámica del cartuchito, que es solo una calle, es un lugar bien diferente a lo que era el antiguo cartucho y por supuesto muy diferente a lo que sigue siendo cinco huecos. En esta calle no habita nadie, es un lugar de paso, donde se ubican bodegas de reciclaje, que de 5 am a 10 am es ocupada para la venta de corotos, al medio día es un lugar desolado, ya en la tarde se convierte en un basurero, al igual que toda la avenida 38 donde se arrojan escombros y residuos de todo tipo, pues no hay un control por parte de las autoridades encargadas.
Más que para buscar estrategias que propongan superar las problemáticas sociales que allí se presentan (ambientales, seguridad y convivencia etc), esta feria fue realizada para generar un impacto mediático. Para su realización se llevaron algunos habitantes de calle de diferentes sectores de la localidad para bañarlos, cortarles el cabello y darles un plato de comida. Todo esto ocurría como una burla frente a los trabajadores (a quienes la institución les da un trato de habitantes de calle) que se encontraban vendiendo sus corotos: La pretensión de estos trabajadores es otra, ellos quieren llegar a acuerdos para que se les permita trabajar en condiciones dignas.
Alcaldía Local y el fracaso histórico de las mesas de concertación.
El pasado viernes 8 de abril la mesa técnica de las instituciones convocó a la comunidad que trabaja en el espacio público a una mesa de concertación. Se reunieron las instituciones junto a representantes de la Alcaldía Local y los trabajadores vendedores ambulantes, recicladores y coroteros. Mientras las instituciones locales y distritales, en cabeza de Integración Social promueven un proceso de recuperación “paisajística” -sin medidas coercitivas, La alcaldía Local en cabeza de Omar Rodríguez, encargado de los temas de seguridad de la localidad, les manifestó a los vendedores que a pesar que se estén adelantando estas acciones, la determinación de la alcaldía es emprender acciones de desalojo y de recuperación del espacio publico.
¿Pero tienen alguna alternativa económica estas familias? ¿Cuáles son las alternativas que les plantean la Alcaldía Local y el Gobierno de la Ciudad de derechos?
Desde el 2009 las instituciones han convocado a la comunidad de ASOCORE a trabajar en mesas de concertación y mesas territoriales en el marco de la Gestión Social Integral , todas estas mesas han terminado en atropellos y persecuciones a la comunidad trabajadora, con el incumplimiento de las políticas distritales.
En el gobierno de la Ciudad de Derechos, los derechos se exigen mediante Acción de Tutela
Mediante fallo de acción de tutela instaurada contra la Alcaldía Local de Kennedy, el día 22 de marzo de 2011, el juzgado cuarenta y uno penal municipal, resuelve tutelar los derechos fundamentales al trabajo en conexidad con el debido proceso, a la igualdad y al mínimo vital y móvil de los vendedores de la av. 38. En los fundamentos del fallo se prueba que la Alcaldía no ha brindado alternativas económicas viables a estas 1000 familias, lo que evidencia falta de políticas coherentes, sustentadas en decisiones que solo profundizan la problemática social, con consecuencias que se manifiestan en el territorio generando más inseguridad y violencia/delincuencia.
La Corte Constitucional establece el principio de Confianza Legítima, como un “mecanismo para conciliar, de un lado el deber de la administración de conservar y preservar el espacio público y, de otro lado, los derechos al trabajo e igualdad de las personas que ejercen el comercio informal”. De acuerdo a los fallos de la corte, los gobiernos deben formular estrategias para conciliar el conflicto entre derechos que por mandato constitucional deben ser armonizados. Frente a esta dificultad la administración anterior diseñó el Plan Maestro de Espacio Publico (PMEP), el cual en uno de sus soportes técnicos establece:
Las ventas callejeras son un fenómeno propio de las ciudades, casi desde siempre, y su tamaño e impacto en cada ciudad contemporánea depende de la capacidad de la economía urbana para brindar alternativas al desempleo y el subempleo (…)
Si las ventas callejeras, sean estas ambulantes o estacionarias, existen en mayor o menor grado en las distintas ciudades, el propósito no debe ser erradicarlas del todo, lo que es un imposible social, económico y cultural, sino organizarlas y hacerlas manejables al armonizar su existencia con el ejercicio de derechos ciudadanos como la recreación, la movilidad, la información y la cultura.
Según PMEP el Estado puede ser un agente promotor y regulador del aprovechamiento económico del espacio público, así que sólo hace falta la voluntad política de las autoridades locales para generar un proceso de restauración de la calle del cartuchito que tenga en cuenta los factores sociales y el respeto de los derechos de los que allí laboran.
exelente nota
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