A media cuadra

lunes, 10 de octubre de 2011

Comunidad de lectores que hace visible a la palabra

Por Jorge Valbuena.
Promotor de lectura y escritura.

Si se mira de lejos, el libro puede aparentar ser un sujeto silencioso. El lector puede hacer parte de ese supuesto silencio que se integra a una atmósfera de soledad en la que se realiza esta antiquísima actividad de interpretar códigos y símbolos que se involucran con nuestros pensamientos. Esta podría seguir siendo una aceptada noción de la lectura si no existieran espacios de encuentro en los que el libro deja los empolvados anaqueles de la memoria para convertirse en el personaje principal, en el hacedor constante de saberes y tejidos comunicantes.

A pesar de que en los cuatro costados del mundo un aire de individualismo y sacra enajenación se pone como bandera del presente, la lectura ha dejado su obligada interiorización silenciosa para derivar en un acto de conjugación de voces en las que el libro no termina en el punto final de su última página, sino que continúa hilvanando ideas y conocimientos en artículos, notas de blog, reseñas, ensayos, trinos, y demás formas de expresión de esta era de la información, y sobre todo, en escenarios de encuentro donde el lector asume la palabra y su experiencia como articuladora de saberes y conocimientos en común. Es el momento en el que el libro sigue vigente y perdura en la voz de sus lectores, multiplicándose en lecturas diversas que hacen de la experiencia lectora un camino infinito.

Uno de estos escenarios de encuentro son los “Cafés literarios” que año tras año siguen contando con la participación de múltiples lectores a lo largo de la ciudad; demostrando que las estadísticas de lectura mienten si sólo se tienen en cuenta las ventas editoriales. Bogotá es una ciudad lectora y el fenómeno de integración que se evidencia en los Cafés literarios ha hecho que se propicien encuentros entre la comunidad y el libro, entre conocedores de diversas disciplinas, intereses y gustos, generando un mayor grado de pertenencia sobre el libro y perfilando al lector no como un académico o erudito, sino como un ciudadano más que se integra en la conversación y el compartir de su experiencia personal, atando los cabos de este derecho en el que todos tenemos un deber.

En el barrio Lago Timiza de la localidad de Techotiba, se encuentra uno de estos cafés literarios de la ciudad. Al interior del Centro de Desarrollo Comunitario (C.D.C) está la Biblioteca pública Lago Timiza, una de las veintiún bibliotecas públicas de BIBLORED (Red capital de bibliotecas públicas de Bogotá). Allí todos los sábados, desde las tres de la tarde, se reúnen los lectores de los barrios más cercanos -y algunos lejanos- a esta biblioteca, con el fin de compartir su experiencia como habitantes del lenguaje. Personas con diferente actividad, oficio y disciplina, dialogan durante dos horas en torno a las lecturas que han realizado, enlazándolas a sus criterios sociales y culturales, integrándolas con propósitos comunes para el abordaje de los libros y la literatura.

Son diversos los temas que se han abordado a lo largo de estos cuatro años en los que ha estado en actividad este Café literario. Entre ellos, ha sido inolvidable el paso por la lectura de: Ciencia ficción, relatos policiales, Germán Espinosa, Literatura y música, La novela histórica, Poesía erótica, Literatura social, Roque Dalton, Ensayos y ensayistas, Teatro Colombiano, entre otros temas, que han dejado huella en cada lector y han sido la pauta principal para las próximas búsquedas.

Durante el año 2011 el enfoque de lectura que determinó unánimemente este grupo es la Literatura Colombiana. Con el fin de encontrar la voz de identidad en cada uno de los autores y obras analizadas, se hizo un recorrido por cada uno de los géneros: Poesía, Cuento, Novela, Teatro y Ensayo, indagando grupalmente en diferentes formatos los elementos que caracterizan a cada uno de estos géneros en la historia de nuestro país.

Durante el segundo semestre de este año, el tema central será la Literatura Latinoamericana, la cual no es sólo un amasijo de autores y plumas brillantes, sino un encuentro con la memoria, con la revelación de momentos históricos que se retratan en cada obra, y hacen parte de nuestro desarrollo como continente. De esta manera, se integrará la lectura de novelas, cuentos y poemas latinoamericanos, con documentos de prensa, crónicas, documentales, fotografías, entrevistas, y otros apoyos y fuentes relacionados con este tópico. La intención principal es recorrer este tema de forma compartida, logrando que a lo largo del trayecto cada lector propicie, desde su experiencia personal, un encuentro con toda la comunidad del Café Literario, enriqueciendo sus saberes y aportando al de todos los demás.

No es este un grupo de estudio, es una comunidad de lectores. Para estar en este espacio no se requiere ser un literato ni tener abundantes conocimientos teóricos sobre esta ciencia. Sólo es necesario tener la voluntad de acercarse a nuevas experiencias de lectura y saber escuchar al otro. El café literario de Lago Timiza, poco a poco se ha ido convirtiendo en un escenario de expresión en el que la comunidad de estos barrios del sur de Bogotá se integran con el fin de reconocerse en la cultura y la libertad que brinda la palabra desde las múltiples miradas con que la leemos, abriendo caminos de integración en los que se da muestra de la cercanía con el conocimiento como pertenencia de todos y como unificador de las búsquedas comunes.

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