A media cuadra

jueves, 29 de octubre de 2020

Y todo por un árbol.

Primera parte: El barrio del señor Niño.

               Por Fabián Alberto Merchán De Las Salas (Perkú Bolzón). Bloque 6, Supermanzana 2.


Árbol

La tierra es quien te nutre

De los secretos que sembraron los abuelos

Y que hoy adornan el camino para quien los quiere ver

Seba Cayre del álbum América Descalza 


El Instituto de Crédito Territorial -ICT-, construyó 26 manzanas para consolidar Ciudad Techo como un proyecto de urbanización para la clase trabajadora, ubicándose en lo que se conocía como el “aeródromo de Techo” y el antiguo “hipódromo”. A este proyecto se le sumo la iniciativa que lideraron en la década de los 50s y 60s en Colombia arquitectos como Rogelio Salmona y llamarón “los modelos de vivienda en altura” para la capital colombiana. De estas iniciativas de vivienda estatal se encuentra el Conjunto Multifamiliar Súpermanzana 2 –SM2–, una mole de concreto de 1069 apartamentos, estacionamientos, senderos peatonales, escuelas públicas, una iglesia y cientos de árboles de diversas especies donde hoy, habitan diferentes aves, algunas de ellas migratorias, estacionarias y otras que ante la edificación de los antiguos humedales de la localidad, han encontrado allí su hábitat, un lugar para vivir.

La SM2 se encuentra en la localidad de Kennedy, la localidad con más altos índices de contaminación del aire y de permanentes alertas naranja debido a su intensa actividad industrial en UPZ –Unidad de Planeamiento Zonal– como Carvajal. La SM2 se encuentra en la UPZ Kennedy Central, donde se desarrolló el modelo de vivienda de Ciudad Techo y allí, barrios como esté y la Supermanzana 7–SM7–, bajo las concepciones urbanistas de la época como la “autogestión" y el "autoservicio”, se diseñaron con “zonas verdes” para la siembra de árboles que sus habitantes con el pasar del tiempo han denominado “bosques”, debido a la cantidad de arboles que hay en un mismo lugar y que ante las condiciones ambientales que afectan actualmente la vida de los habitantes y de las aves de la localidad, también llaman “pulmones”. Estas son las denominaciones e imaginarios barriales de estos lugares construidos por varias generaciones.

En los últimos años en la SM2, se ha evidenciado de manera sistemática la tala de árboles y las podas que han marginado a las aves, debido a la gestión de diferentes actores responsables del deterioro ecológico del barrio. CODENSA ha sido participe de estas acciones cuando una rama o un árbol “se le cruza” al camino de sus cables y postes. Ciudad Limpia hace lo propio descopando los árboles que están alrededor del conjunto pero, las administraciones que en estos conjuntos se constituyen según la Ley de Propiedad Horizontal para su organización y mantenimiento, han sido los mayores responsables de estas acciones que hoy son eje de debate en el barrio. Por ello, en las siguientes ediciones de Amedia cuadra, intentaremos comprender junto a los actores que abordan esta situación, las características ambientales del barrio con el fin de comunicar, promover y preservar este importante rincón ecológico de la localidad. Cada entrega estará acompañada de un testimonio barrial y fotografías que nos permite contextualizar los desafíos ambientales de esta manzana Techotiba.

1     Los Arboles del conjunto

Cuando en 1964 se crea el conjunto multifamiliar SM2 y SM7, el Instituto de Crédito Territorial que hasta ese entonces fuera la entidad pública que regía la vivienda del país, entregó un barrio de 12 bloques y 72 entradas con el ideal de “autoservicio” en el que las familias de los trabajadores pudieran acceder sin mayores desplazamientos a los servicios de educación, recreación y “catolicismo”. En 1965 se crea la concentración Rosa María Gordillo, en honor a la normalista ibaguereña, contó con una sede para “varones” y otra para “damas”. A su vez, se le entregó una extensión de la SM2 a la curia católica con el fin de crear la iglesia “María Madre” como uno de los propósitos que el programa “Alianza para el progreso” tenía: la misión de “evangelizar a la clase trabajadora” ante el fantasma del comunismo internacional.

La innovación de este programa de vivienda trajo consigo a diversas poblaciones de distintos lugares del país. Ciudad Techo beneficiaria ante todo a la clase media, a la clase trabajadora. Los primeros habitantes y familias en llegar fueron militares, maestros, periodistas y empleados de algunas empresas de aviación como la antigua SCADTA, compañías que vendieron sus terrenos y hangares a los lotes de construcción que necesitó el ICT. Muchas familias que no tenían propiedad se acogieron a los programas de vivienda y unas pocas familias víctimas del conflicto, llegaron de otras regiones del país producto del desplazamiento profundizado por la injerencia de los Estados Unidos en Colombia[1].

“…Gracias al programa Alianza para el progreso, mi familia se benefició. Desplazados del departamento de Tolima por la violencia. Al llegar a Bogotá, mis padres presentaron la aplicación al Instituto de Crédito Territorial y fueron favorecidos con un apartamento en la Súper Manzana Dos, Bloque 7, Entrada 5…” 

Teresa Frezques, hoy residente en Estados Unidos.

Las familias que empezaron a poblar este barrio, ocuparon lo que se ha denominado como “zonas verdes” con dos propósitos iniciales: uno, el de ponerle césped o pastarlo con un plan dominical que incluía a las familias y a los niños llevar carretillas de arena y tierra ya que el barrio, fue entregado sin césped, sin sus parques, sus escuelas y dos; que cada familia plantara árboles de fácil crecimiento y sobre pasaran la atura de los bloques para generar sombra. Estos Arboles aún sobreviven en el conjunto y oscilan entre los 40 y 60 años en zonas comunes de esparcimiento y recreación.

“Mis padres los de los lados en la súper 2 año 1966” Fotografía y palabras de Luis Carlos García

La fiebre de sembrar árboles en la SM2 la lideró a mediados de la década de los 60’s “el señor Niño”, un vecino del Bloque 4 que debido a su labor con un equipo de futbol, traía consigo los pinos y urapanes. Este último, sería el que se impusiera como el árbol más plantado en este barrio y en Bogotá. Los urapanes son una especie nativa del lejano oriente y traída desde países como China, Japón, Corea y ante la inminente elección de Bogotá para hacer la Conferencia Panamericana, llegaron gracias al profesor Hochino (1) con el fin de reverdecer la “Atenas suramericana” en la década de los 40’s.

Desde entonces, los urapanes que oscilan entre los 18 y los 25 metros de altura, abrigan los bloques que conforman una extensión de 9.930 metros cuadros en la SM2.  Debido a su fácil crecimiento, en la capital se sembraron miles de ellos con algunas consecuencias estructurales para la construcción de avenidas y edificaciones. Esta especie llamada en Europa como Fresno, se denomina científicamente Fraxinus Chinese, cambia cíclicamente sus hojas de color amarillo a verde intenso en los meses de julio y agosto, posee inmensas y fuertes raíces que no se deterioran por el asfalto o el concreto y  que hace imposible, que sus raíces no afecten las estructuras de los edificios del conjunto. Pero su resistencia e importancia van más allá, ya que el Urapan reduce la contaminación del aire, sus hojas recolectan las partículas y metales de las actividades industriales de Carvajal como ningún otro árbol en Bogotá.

Aunque es imposible pensarse a la ciudad y este barrio sin los urapanes, esta no es la única especie que habita entre sus senderos. Sin mayor comprensión acerca de la silvicultura y ubicación, algunas familias continuaron espontáneamente con la siembra de árboles y especies que conforman el paisaje en la SM2, como lo son: -Eucalipto -Caucho sabanero -Cedro- Chíchala amarillo- Falso pimiento- Guayacán de Manizales- Cerezo- Pino Patulea- Sauco. Algunos árboles extintos en la SM2 han sido el Pino romerón y una Acacia Japonesa, ambos talados por administraciones del conjunto. A pesar de esto hoy podemos destacar que el arbolado presente y alrededor de la SM2, oscila entre 560 y 600 individuos según Ericssón Mena (2). 

 Ciudad Limpia, su descope y tala. Visitas inesperadas. 

Ante los problemas de calidad del aire en Kennedy, debido a la contaminación de emisiones de Co2 que migra desde localidades industriales como Puente Aranda y Fontibón, se añade la contaminación auditiva, sobre todo vehicular por el alcance de las avenidas Boyacá, 1 de mayo, Abastos, y la contaminación visual producto de la desbocada edificación de vivienda de interés social en altura. Los arboles de la SM2 durante estas décadas han logrado “la conformación de barreras físicas, visuales, auditivas contra vientos y olores: los arboles logran la desviación, absorción y refracción de sonidos … y protegen de agentes visuales contaminantes” (2) parafraseando a Diana Meissner Ceballos y sus análisis acerca de los beneficios socio culturales que tienen los árboles en Bogotá.

Actualmente la capital cuenta con 0,15 árboles por habitante, una cifra muy por debajo de lo que recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS) con el propósito de mejorar la calidad del aire y por lo que esta organización, aconseja que las ciudades deben tener por lo menos un árbol por cada tres habitantes (3) . Aquí encontramos en donde radica la importancia del área ecológica que han creado los habitantes de la SM2 desde su fundación.

Debido a la cantidad y variedad de especies, las aves han conformado una particular biodiversidad en la localidad. Esta área ecológica de la SM2, debe ser considerada como un área protegida. Su arbolado también hace parte de un sistema integrado (4) de la localidad, articulada por conectores ambientales como los humedales El Burro, El Burrito, La Vaca o La Chucua, el Bosque de Bavaria, la SM7, el parque Timiza y senderos ecológicos que aún no han sido urbanizados, y pueden ser un punto de encuentro con el territorio y las diversas manifestaciones de protección de estas estructuras ecológicas que por su conectividad, fortalecen las barreras físicas que mencionamos.

“…El señor Niño, era una persona que llegó en el 65, mecánico, era socio del Santafé y través de la fundación del equipo, ayudo a traer las volquetadas de césped y de árboles. Las volquetas traían el símbolo de Santafé y traía para eso a su equipo de inferiores “Monaguillos” y con ellos realizaba campeonatos. Yo sembré mi árbol al lado del bloque 8, pero nadie nos guiaba al sembrarlos. El mío quedaba debajo de las cuerdas de la Luz. Le rogué mucho a la empresa de energía para que no lo cortaran. Llené mi saco lleno de piedras y les lancé las piedras desde la ventana, me trajeron a la policía y llegamos acuerdos. El árbol finalmente sobre paso el cuarto piso pero en un descuido, en el año 2009, el señor Javier Velandia me lo cortó…” Palabras de Roberto Hernández, habitante que estuvo presente en la labor del señor Niño. "El abuelo de nuestros árboles".

 
Urapan Talado 

[1] En 1961 el presidente Kennedy y Alberto Lleras Camargo inauguran “La alianza para el progreso” como parte de una lucha internacional contra el comunismo. La alianza llevaba consigo programas de vivienda, educativos e ideológicos como el establecimiento de iglesias católicas en los barrios. 1964, año que se entrega la SM2, Estados Unidos promueve el bombardeo a Marquetalia en el que los campesinos liberales liderados por Manuel Marulanda, exigían una escuela, una carretera y un hospital. La respuesta del presidente Guillermo León Valencia el cual estuvo presente en la entrega de la etapa del bloque 10 de la SM2, fue la de bombardear a los campesinos con las armas y técnicas que luego fueron usadas en Vietnam. Mauricio Castellanos es quien reconstruye una “contranarrativa” oficial de la fundación de Kennedy, comenta que el impulso de la vivienda en Colombia alentada por la alianza por el progreso “no hubiera sido posible si a la vez, no alentaba una guerra que provocaría el desplazamiento del campo a la ciudad”. Académicos como Renan Vega, entre otros, han estudiado las consecuencias directas que ha tenido la intervención norteamericana en el origen y recrudecimiento de la violencia en Colombia y 17 invasiones al país.

[2] Ericcson Mena, habitante del conjunto, varias veces ha censado los árboles de la SM2. Actualmente ha impedido junto a organizaciones ambientales como “La marcha de los arboles” y “Somos Bosque”, la deforestación del Bosque de Bavaria por medio de acciones legales y colectivas como la tutela y movilizaciones pacificas entorno a este pulmón. Su persistencia ha prevenido un verdadero arboricidio en la SM2.

Los interesados en este articulo pueden comunicarse a través del correo alvertomerchandelassalas@gmail.com con el animo de profundizar, participar o sugerir asuntos testimoniales y fotográficos de la Supermanzana 2.

Referencias

1.  El urapan sigue siendo el rey. Alfredo, Gutiérrez Borrero. El tiempo. 2 de Diciembre de 1993.

2. Memorias del foro, Arborización urbana. Diana, Wiesner Ceballos. Bogotá : Alcaldía Mayor de Bogotá, 1999.

3. Los gigantes de Bogotá están torturados. Arboles de Bogotá. DATASKECH.

4.  Análisis de conectividad para la Estructura Ecológica Principal de Bogotá en el contexto urbano y periurbano. Remolina, Fernando. Bogotá. : Revista Pérez Arbelaezia, 2005. No. 16.

Testimonios. Ericsson Mena, Roberto Hernández, Teresa Fresquez.

Fotografías. Ragadast Gadaffí. Supermanzana2.

Árbol de Seba Cayre. Canción al señor Niño.https://www.youtube.com/watch?v=nuwkCWuin8U&ab_channel=SebaCayreOficial . 

3 comentarios:

  1. Excelente reflexión histórica y ambiental a favor de los árboles, que hoy en día son percibidos por las entidades y gran parte de los habitantes, como «refugio para maleantes y viciosos» ignorando de manera atrevida su efecto sobre nuestra salud física y emocional, y su importante papel para el sustento de la fauna urbana con las aves como su principal representante...

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  2. Gracias Alberto por tu escrito.
    Las zonas verdes necesitan de su expansión y protección. El remembrar algunas transformaciones socio-ambientales con el paso el tiempo desde visiones críticas, potencia el llamado a la ciudadanía por el cuidado colectivo de las diferentes formas de vida y especies que habitan en los barrios. Desde los panoramas locales, resulta inquietante las acciones de la administración distrital, que deberían estar encaminadas en el cuidado de los humedales, árboles, lagunas... por encima de la urbanización desmedida.

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