Segunda Parte
Alberto Merchán De Las Salas.
Mirlo, vuela, mirlo, vuela
hacia la luz de la oscura y negra noche
Blackbird The Beatles
En el conjunto multifamiliar Supermanzana 2 -SM2-, las
aves han establecido con los árboles distintas relaciones de hábitat. Aquí se
encuentran diferentes especies de manera permanente y otras que visitan el
barrio periódicamente de acuerdo con las migraciones que hacen algunas de ellas
desde países de Norte América y Argentina. Sin embargo, debido a la
deforestación, la edificación y la desaparición de los cuerpos de agua de la
localidad, encontramos que estas especies aparecen en las zonas verdes y en los
árboles de la SM2 y la SM7, lugares que se convierten en su último refugio para existir. La urbanización de sus ecosistemas las ha
expulsado de los distintos humedales de Kennedy.
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| Mirlo Perkú Konga |
Como describimos en el primer
artículo, debido a la cantidad de árboles y las diversas especies que la
comunidad ha sembrado desde la década de los 60s y que hoy agrupan más de 620
individuos arbóreos, la SM2 es un cinturón verde, es un corredor
migratorio que, en Kennedy, al
igual que el Bosque de Bavaria, los humedales y sus ríos, son nicho y hábitat
de varias especies en vías de extinción. Esta conectividad que tenemos con los
cuerpos de agua de la localidad hace a este conjunto residencial, parte del ecosistema
de las más de 60 aves registradas que se desplazan entre un lugar y otro. En la
SM2, una de las funciones más apreciadas de su vegetación y como corredor
migratorio sería “Su capacidad de
proveer de “territorio”, de vida o de refugio a diferentes especies de aves de
flora y fauna asociadas a ellas”
Los habitantes de la SM2 han
empezado a relacionarse de manera distinta con otras expresiones de vida y
otros lenguajes que habitan en el barrio. Pareciera que, hasta la pandemia, muchos
de estos seres han sido invisibles durante décadas y esto, cambia la forma de
relacionarse con ellos cuando muchos de nosotros, en algún momento nos hemos
detenido a contemplar los árboles y a quienes viven allí. Ciudad Limpia y el
Jardín Botánico, han sido responsables de talas de árboles en el conjunto, dado
licencias para realizar esta actividad sin tener en cuenta a las aves que se
afectan por sus acciones. La interacción entre aves y arboles consta de:
alimentarse de los frutos, diseminar las semillas que conservan los suelos y evitan
la desertificación, las aves polinizan las plantas como los picaflores e
incluso, los arboles lanzan señales olfativas cuando están infectados y las
aves, se alimentan de esos insectos cuando estos atacan los árboles
Esta relación de aves y arboles
se considera Comensalismo (del latín cum mensa, compartir la mesa) y esto, no debe
entenderse como un hecho aislado que nos hace simples espectadores de la
naturaleza en un ejercicio contemplativo, sino que debe empoderar a los
habitantes para la defensa del ecosistema, de los árboles, sus aves y de la
relación que la SM2 tiene con los cuerpos de agua de la localidad. Varios
vecinos juntaron firmas con el animo de talar un árbol en donde se avistaron
copetones y mirlos porque según ellos, el árbol se había convertido en un “foco
de inseguridad” y para la administración, “eso no era un árbol, era un
simple chamizo”. Las administraciones del conjunto han aprovechado que este
está aislado de la localidad y las autoridades porque es enmallado, ninguna
administración ha hecho un estudio arbóreo ni contempla tener una imagen
ambiental. Por lo cual, no se puede tener la conciencia sobre la importancia
natural del barrio e incluso, ha sido una situación que separa a las
instituciones distritales ambientales y por las que, sin ninguna contemplación,
se sigue talando los árboles.
Hace unos años, la comunidad se
vio sorprendida por la visita de una lechuza que habitaba el conjunto hasta que
algunas de sus administraciones, decidieron talar los árboles más altos donde
era común verla. Una de las especies que habita aquí es el copetón, ave
insignia de Bogotá y en vía de extinción. En épocas de pandemia, ha sido
notorio el aumento de la población de mirlos que son provenientes de bosques y
humedales y de una cantidad de especies jamás vistas aquí. Por ello, para esta segunda
entrega de Amedia Cuadra, hemos recopilado diversas fotografías de las
diferentes especies de aves que los habitantes de la SM2 han registrado. En mi
caso, comparto las fotografías desde la ventana de mi sala donde me acompaña un
Urapan de más de 30 años y es hogar de aves. Además, sumamos las diferentes
voces de quienes creen que la SM2, debe considerarse un corredor migratorio
con el ánimo de integrarla a las diferentes colectividades que defienden en
estos momentos, los bosques, humedales y ríos de la localidad.
En pocas palabras, es ubicar,
integrar y conocer la importancia ecológica que tiene la Supermanzana 2 junto a
humedales como La Chucua, La Tingua Azul, El Burro, los ríos como El Fucha y el
Tunjuelo, las aves que habitan el parque Timiza o El Bosque de Bavaria y su humedal
Madre de Agua. Es situar las diferentes especies que de allá llegan acá, que
interactúan con nuestros árboles y promover acciones que defiendan este
ecosistema. Consideramos que ya es necesario hacerla parte de esa conectividad
que, con estos lugares, hacen para las aves un corredor migratorio.
La Supermanzana 2 no es solo un barrio, es parte de un territorio de agua: Techotiba.
Las aves
En los parques y en las zonas verdes de lugares como
la SM2 o la SM7, la fauna silvestre se ha establecido luego de procesos contra
el medio ambiente que obliga ubicar estas aves allí y a su vez preguntarnos ¿De
dónde vienen? y ¿dónde deberían estar?
Los mirlos (Tardus fuscater): Son Pájaros negros de picos y patas anaranjadas que desde
hace unos 4 años, ha incrementado su
población notoriamente en Bogotá y en la SM2.
Según la Sociedad Bogotana de Ornitología, su nombre científico es
Tardus Fuscater, es familiar de las mirlas, pero se distingue de ellas por
tener un anillo anaranjado alrededor de su ojo y es tan bogotano y cachaco
como el copetón
El Copetón (Zonotrichia capensis): Esta es el ave insignia
de los bogotanos y a pesar de que desde hace unos años se comenta su posible
desaparición en Bogotá, en la SM2 es común encontrarla en las ventanas de los
apartamentos. Llama la atención los sonidos que producen cuando establecen un
dialogo entre ellas mismas y cuando los machos están en busca de pareja. Esto, según
los estudios que advierten que, debido a la urbanización y la contaminación,
estas aves se han visto obligadas a cambiar el tono de sus trinos. Su población
en el barrio se ha visto notoriamente reducida ya que los Mirlos, no permiten
que sus nidos y sus huevos permanezcan en los árboles. Su nombre científico es Zonotrichia
Capensis, y al mejor estilo punk, se distingue por poseer un copete de rayas
negras que parece una cresta. Actualmente sus nidos escapan de los mirlos y
algunas, se ubican entre las tejas de las escuelas del conjunto.
Tingua Azul (Porphyrio martinica): Su migración se desplaza desde los Estados Unidos a países como Argentina, Uruguay y en Colombia, durante los meses de noviembre y marzo migran desde los llanos orientales hacia los humedales de Bogotá y de la localidad de Kennedy. Esta ave ha llegado extraviada a la SM2 debido a la reducción de los humedales de Bogotá, motivo por el cual se encuentra en vía de extinción. Uno de los 15 humedales de la capital en Kennedy fue llamado así, Humedal La Tingua Azul de alrededor de 30 hectáreas, hace parte de la antigua zona de inundación del río Tunjuelo y luego de las luchas ambientales entorno a la recuperación de los cuerpos de agua del antiguo territorio de Techotiba, ha sido reconocido como humedal por las autoridades ambientales. Diferentes colectivos ambientales se ubican detrás del Parque Timiza en dónde programan diferentes actividades pedagógicas. Es común verla en los andenes, parqueaderos y parques donde anteriormente había cuerpos de agua en la localidad, por lo cual, es necesario se entreguen a las autoridades ambientales para su protección. Se caracteriza por ser un ave de casi 40 centímetros con un cuello largo y una cola corta, sus patas amarillas, un plumaje azul oscuro o violeta brillante con destellos dorados y pico rojo con la punta amarilla. Se dice que ha llegado a la SM2 y otros conjuntos residenciales porque que confunden las ventanas de los apartamentos con los antiguos espejos de agua de los humedales.
Búho Rayado (Asio clamator): Luego de no verse en la SM2, en el 2015 volvió esta ave que se avistaba normalmente en los árboles más altos que fueron talados en el conjunto. Es un orejudo grande y oscuro con ojos dorados y prefiere los pinos del barrio en donde era común verla descender y cazar roedores de noche, aunque su alimento, ha sido reducido por los gatos que habitan en los subterráneos de los bloques. Puede medir los 46 centímetros y se alimenta de los mirlos del conjunto. En Bogotá se vio con mayor notoriedad durante los primeros meses de pandemia y en los humedales como el Jaboque. La presencia de esta ave cuestiona la tala de su hogar, sus árboles, sus pinos y eucaliptos por parte de los administradores y la pasividad de la comunidad.
Sirirí (Tyrannus melancholicus): Se ha denominado así
supuestamente por ser agresiva con otras especies, aunque esta foto, demuestra
la convivencia que en el conjunto tiene en los árboles
Paloma
Torcaza (Patagioenas fasciata): La torcaza es el ave más
habituada a la presencia humana por lo que se ve prácticamente en toda la
ciudad y en la SM2, en los suelos buscando semillas y frutos. Al decir de
Calamaro, es común “mirar a las palomas
comer, del pan que la gente les tira”. La presencia de los Mirlos en los
árboles las ahuyenta.
La Pibí Occidenta (Contopus
sordidulus): Se considera un ave migratoria, aunque en la SM2
encontró su hábitat. Proviene de Estados
Unidos y Canadá y en épocas de invierno migra hasta Suramérica. Es gris con la
corona más oscura, tiene líneas grises en sus alas y sus patas son negras. Su
hábitat más común son los bosques, pero desde hace dos años se ve de manera
permanente en el barrio alimentándose de moscas e insectos en medio de la
vegetación del barrio.
El
turpial toche (Icterus chrysater): Es monógamo, por lo general viaja
solo, con su pareja o con bandadas de máximo 10 individuos y salta entre los
árboles como los demás turpiales. Su distribución se halla en México,
Nicaragua, Panamá, Venezuela, y en Colombia, su época de reproducción es en el
mes de junio. Su canto la ha hecho un ave predilecta para tenerla enjaulada. Su
nombre viene del griego íkteros que
significa amarillo, y su epíteto especifico chrysater quiere decir de color
dorado oscuro (chryseus= dorado y atér= negro).
Piranga
Rubra (Summer Tanager): Esta ave es la hembra, su color es
amarilloso verdoso y el de su compañero macho, es rojo. Ha posado sobre mi
ventana y no necesita visa para viajar puesto que ha venido desde Norte América
y en el centro de México y llega hasta Colombia para retornar. Se encuentra
complacida en llegar a la SM2 porque le gustan los bosques abiertos y los
climas húmedos. Por eso, fue vista luego del aguacero para comer los frutos y
los insectos que ofrece el Urapan. Por
tratarse de un ave migratoria, solo se observa en la SM2 en los meses de
septiembre y octubre.
El chamón (Molothrus bonariensis): El Urapan es la base del alimento de esta ave como podemos observar. El Urapan le brinda los gusanos que salen luego de la lluvia y, además, usa los nidos de otras especies para anidar. Es algo conchuda ya que espera que otras aves empollen y cuiden sus crías, pero, no deja de ser un ave admirable. Su color negro purpura hace que destellen sus alas con el sol. Por su pico, representa un gladiador por sus arbustos
Colibrí (Trochilidae): Los conocemos como Picaflores y llegan en pareja. Coloridos por el color de su plumaje, su plumaje, su aleteo y forma de alimentarse, extrayendo el néctar de las flores y de los insectos que se encuentran dentro de ellas.
Los Heroes
“…Buenas
noches queridos amigos y vecinos; el día de hoy nos encontramos un tesoro en un
arbusto, esta es especie se llama Tyrannus Savana, es un ave migratoria que
viaja desde Canadá hasta Chile, lastimosamente la encontramos lastimada pero ya
se encuentra en el centro de recepción de fauna silvestre. Es importante
resaltar que este tipo de aves son muy importantes, además la existencia de arbolado
urbano ayuda a que descansen de sus largas travesías por el continente. Por
eso mi afán de cuidar los árboles y sobre todo el propósito de hacer
declarar la Súper 2 como parte del corredor migratorio. Invito a todos
que si encuentran aves no las cojan de mascotas, si no entregarlas a quienes de
verdad saben que tratamiento darles, si pueden por favor tomar fotos para
documentar las aves que tenemos. Gracias...” Ericcson Menna en el 2015
¿Qué Hacer si encuentras un ave migratoria en la SM2?
Llama a la Secretaría de Ambiente a los números 3174276828 o 3183651787 para que técnicos especializados acudan a su atención y cuidado. Toma una caja de cartón y hazle varios orificios que permitan que al ave le ingrese luz y aire. Le puedes suministrar arroz o vegetales cocinados, azúcar y Agua. Aléjala de los perros y los gatos para salvaguardarla.
Referencias
1. Memorias del
foro, Arborización urbana. Diana, Wiesner Ceballos. Bogotá : Alcaldía Mayor de Bogotá, 1999.
2. Los árboles envían señales de auxilio a las aves cuando los insectos les atacan. vida, Ciencias de la. Buenos Aires : Revista Tierra, 2013.
3. Castellanos, Ramiro. Un pájaro muy avión. El Tiempo. Archivo digital. , 18 de Julio de 1993.
4. Alcaldía Mayor de Bogotá, Instituto Distrital de Turismo de y Asociación Bogotana de Ornitología -. Aves de Bogotá Guía de aviturismo. Bogotá : Alcaldía Mayor de Bogotá, 2019.











Muy interesante.
ResponderEliminarSuper bien asta cuando la tala de arboles en la supermanzana dos lo felicito por su interes
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