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| Salón comunal Britalia. |
Por Mauricio Castellanos
El pasado 9 de febrero, se realizó un debate de control político sobre la Casa de la Cultura de la Localidad de Kennedy en la Junta Administradora Local, convocada por la edilesa Astrid Daza, donde se evidencio, que la casa de la cultura ha sido una reivindicación de la comunidad desde hace más de cuarenta años y que cómo lo afirmo Barú Leonel Tautiva, presidente del Consejo Local de Cultura y Patrimonio de la Localidad, hasta ahora ha sido una casa en el aire, parodiando la canción del maestro Escalona.
La casa de la cultura ha sido un viejo anhelo de la comunidad del territorio desde hace más de cuatro décadas. La primera reivindicación de la casa de la cultura se presentó en la Plataforma Reivindicativa Mínima del Comité Cívico de la Zona Octava en 1978, en donde en su séptimo punto plantea: “Son muchos los valores humanos que en nuestra Zona se ven frustrados en sus cualidades y aspiraciones culturales y artísticas por la falta de escenarios donde desarrollarlas. Se requiere, por lo tanto, la construcción de un Teatro Popular en nuestra Zona (Comite Civico Zona 8a de Bogota 1978)”. Así mismo, esta plataforma, reivindicaba la construcción de la Universidad Pública, una biblioteca y la ampliación de la cobertura educativa, en pro del conocimiento, la creatividad y dignidad a los pobladores de aquellos tiempos.
En 1990 en el marco de unas negociaciones políticas entre el concejo de Bogotá, en cabeza de Carlos Romero de la UP y el director del Instituto Distrital de Cultura y Turismo de la época, Alberto Upegui, sino me equivoco el nombre, acordaron que el concejal apoyaría el proyecto de Apoteosis Colombiana, -que se presentó por un tiempo en el Jorge Eliécer Gaitán-, y en cambio desde la administración del IDCT se apoyaría la creación de la Casa de la Cultura.
Cuestión que se materializó en febrero de 1990, cuando el IDCT, tomó en arriendo la casa comunal del Abraham Lincoln, localizada sobre la primera de mayo, lugar donde no solo funcionó la casa de la cultura, sino la Asociación Comunal de Juntas, cuestión que fue cómo mezclar el agua y el aceite, por los conflictos que se generaron. En un principio el compromiso del IDCT, fue dotar de los recursos necesarios para su funcionamiento, sin embargo, tan solo aporto lo del arriendo, generando descontento en el movimiento cultural, que se manifestó en múltiples reuniones y motivó a que un sector de artistas no participara en los Festivales de Cultura Popular. Finalmente, el IDCT cerró el espacio en 1991.
La importancia de este hecho, fue que por primera vez en la localidad, se logró aglutinar a un movimiento cultural y artístico de diversos sectores, participaron muchos grupos artísticos y culturales del momento: Maíz Panela, Catambo, Tapizca, las Ovejas Negras, Minga Metal, Crema innata, Los Capullitos, Grupo de Juvenil de Britalia, Asacom, Manantial, Ciproc, Añoranza Folclórica, La casona, Taller de Títeres el Búho, Reciclando la Cultura, La Quinta Pata del gato, Tea tropical, Copeinke, Mascatela, Danzas de Amparo Valencia, entre los que más recuerdo.
Después de esto, no se volvió hablar de Casa de la Cultura en el movimiento cultural, hasta finales de la década de los noventa, cuando se vislumbró la adquisición del Teatro Iris, que ese momento estaba abandonado, pero costaba en ese tiempo más de 3.000 millones de pesos, cuestión imposible para los recursos de la época.
Es de resaltar que desde el distrito en la primera administración de Antanas Mockus se promovió la construcción de las casas de la cultura en la ciudad: “cuyo propósito de generar un mayor sentido de pertenencia a la ciudad a través de procesos de descubrimiento, fortalecimiento y construcción de identidad y en las administraciones siguientes se construyeron dos casas culturales, la de Fontibón y Engativá (Secretaria Distrital de Cultura, Recreación y Deporte 2009)”.
En la primera década del presente siglo, la hoy secretaria de cultura ha apoyado la construcción de casas de cultura en aquellas localidades que las priorizaron en los Encuentros Ciudadanos, saliendo favorecidas las localidades de Barrios Unidos, Tunjuelito, Ciudad Bolívar, Sumapaz, Usaquén, Santa Fe, entre otras, pero menos Kennedy
En el Plan de Desarrollo Local del periodo 2009 al 2012, las comunidades de las UPZ´s Margaritas y Britalia, concertaron un Plan Estratégico Zonal de la Construcción de la Casa de Cultura, cuestión que nunca se cumplió por la falta de la voluntad política de la administración local en cabeza de Jesús Mateus y de la Jal, quienes al parecer cambiaron los destinos de esos de recursos de infraestructura cultura para otros rubros.
Es de resaltar, que irónicamente en esa época en el 2010, la Secretaria de Cultura estaba ejecutando un proyecto de consolidación de las casas de la cultura y el apoyo a procesos asociativos hacia estas, que en la localidad fueron un fracaso por aquellos días, pese haberle informado a la gestora y a la secretaría en reuniones e inclusive se les presentó un memorial de apoyo a la casa de la cultura aprobada cómo Plan Estratégico Zonal, el cual se suscribió en el marco del Festival Techotiba Milenaria en noviembre de 2011, radicado en la alcaldía, y la Secretaria de Cultura, y hasta el día de hoy solo se recibió una escueta respuesta, en la cual informan, que en el año 2011 se ejecutaría el proyecto.
En los últimos años se han ejecutado proyectos asociativos, incentivando el proceso de casa de la cultura, sin embargo, ello no ha logrado consolidar un proyecto de casa de la cultura, que a estas alturas es mucho más complejo, por lo extenso del territorio, el surgimiento de nuevos actores sociales y culturales.
Sin embargo, cómo todo proceso, la casa de la cultura, ha tenido sus sinsabores, pero también sus esperanzas, por ello es el momento de reivindicar el ejercicio realizado por el movimiento cultural en cabeza del Consejo Local de Cultura, las organizaciones juveniles, ambientales, deportivas de los nuevos actores sociales y algunos de los viejos, que en los pasados Encuentros Ciudadanos, lograron un recurso importante para la casa de la cultura, el cual está en ascuas por cuenta de las directrices de Planeación Distrital al no permitir la ejecución de obras que generen gastos recurrentes.
Por lo cual es urgente que la administración distrital en cabeza de la secretaría de cultura y la alcaldía local, busquen los mecanismos jurídicos, técnicos y administrativos, para la construcción, adecuación, dotación y funcionamiento de la casa de la cultura, basados en las ejecuciones de la secretaría en los años anteriores en la construcción directa o en el apoyo a otras localidades, que las lograron concertar en encuentros ciudadanos.
En mi parecer, el concepto de casa de la cultura, tiene que transcender en la necesidad de que se construya, un Centro Cultural Local, que nos solamente tenga los auditorios, salas especializadas de ensayo, zonas administrativas, sino que tenga la posibilidad de tener un observatorio cultural, que sea el espacio donde se proyecten las estrategias de rescate de valores culturales y de intervención cultural, es decir, proyectar desde este espacio, que cada calle, cada parque, cada salón comunal del territorio, sean casas de la cultura.
Así mismo, esto debe ir integrado en la proyección, que la localidad sea la primera en tener una Universidad Pública, cómo ente autónomo, con sus propios estatutos, teniendo en cuenta que podría ser una universidad con énfasis en la formación profesional de programas culturales, ambientales y comunitarios, cómo temas fuertes y con un amplio bagaje de conocimiento en la construcción social y cultural de la localidad.
Es hora de que la ciudad pague la deuda histórica que tiene con la comunidad de la Localidad Octava, que se ha destacado por el rescate de los valores culturales, la promoción de muchas generaciones de artistas y un profundo sentido de identidad y pertenencia con el territorio, que para unos significa el ser kennedianos y para otros el ancestral territorio de los Techotiba, diversidad que hace que seamos una riqueza de la cultura urbana.
Por ello hacemos el llamado a las organizaciones artísticas, culturales y comunitarias a acompañar las mesas de trabajo en pro de la Casa de la Cultura, una para garantizar la ejecución de los recursos concertados en encuentros ciudadanos y aprobados en el plan de desarrollo para la Casa de la Cultura y la otra, tiene que ver con las gestiones ante la Constructora Colpatria por parte de la Secretaria Distrital de Cultura, Recreación y el Deporte para la entrega de la casa de la hacienda Las Margaritas, pues al parecer hace parte de las zonas de cesión en el marco del Plan Parcial las Margaritas cómo uso cultural.
Por último, terminó con las palabras, que Santiago García el 4 de marzo de 1966, justificó las motivaciones de la creación de la Casa de la Cultura, Hoy Teatro La candelaria “locales apropiados donde los artistas [pudieran] llevar las diversas manifestaciones hacia las gentes: donde sus esfuerzos y aspiraciones se [cristalizaran] en hechos reales y donde sus obras [pudieran] ser conocidas, admiradas y criticadas” (Florián Navas 2018).
| Actividad proCasa de la Cultura 2015, Cueda Majiye |
Mauricio Castellanos
Techotiba, Muequeta, 20 de febrero de 2021
Bibliografía
Comite Civico Zona 8a de Bogota. Ciudad kennedy: Preinventario de una Miseria Cotidiana. Bogotá D.C.: Colombia Nueva Ltda, 1978.
Florian Navas, Carmen Alicia. www.archivobogota.gov.co. noviembre de 2018. http://archivobogota.secretariageneral.gov.co/noticias/la-casa-la-cultura.
Secretaria Distrital de Cultura, Recreación y Deporte. ALIANZA ESTRATÉGICA - CASAS DE LA CULTURA. 27 de abril de 2009. https://www.culturarecreacionydeporte.gov.co/es/localidades/casas-de-la-cultura#:~:text=En%201997%20surge%20en%20Bogot%C3%A1,fortalecimiento%20y%20construcci%C3%B3n%20de%20identidad.






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