A media cuadra

miércoles, 10 de febrero de 2021

Nueva vida durante la pandemia COVID-19 -Enero 26 Día Mundial de la Educación Ambiental


 Imagen captada en uno de los ecosistemas de Bogotá, elementos que forman agua, suelo y vida animal, parte de un estado perfecto que se encuentra en la ciudad, mientras la humanidad vive una pandemia.

Darwin Burgos Ramírez

@darwinambiental

Será inolvidable para la gran mayoría de la población mundial la enfermedad por coronavirus 2019 o Covid-19 (Coronavirus disease 2019), nunca antes la humanidad tuvo el conocimiento simultáneo de una enfermedad que ha causado más de dos millones de muertes al presente y contando, así como son inolvidables las consecuencias que ha generado en las personas que conocemos y en nuestras propias vidas. El año 2021 y los que continúen hasta una vacunación y/o cura definitiva, serán con pensamientos alrededor de la enfermedad, la escasez económica, el sufrimiento y la muerte; por otra parte han surgido casos positivos de recuperación, no solamente de las personas ante la enfermedad, también de la naturaleza ante algunos daños causados.

Conocerán un caso de vida en Bogotá, iniciado en el año 2020 y concebido en el presente 2021, ¿quién podría pensar en tener hijos en este momento?, aunque muchas personas decidieron crear más vidas en sus hogares, hablamos de una vida que se generó más fácil, gracias a las cuarentenas y restricciones para ingresar a espacios públicos, siendo uno de esos lugares el parque metropolitano Simón Bolívar, ubicado en la localidad de Barrios Unidos en Bogotá, donde existe un lago y allí llegan varias especies de aves, más específicamente el Zambullidor pico grueso (Podilymbus podiceps).

 


Durante varias épocas del año llegan aves a los distintos ecosistemas de la ciudad, otras son habitantes permanentes, como se mencionó por <<A Media Cuadra>> en noviembre de 2020, con el artículo <<Los Monstruos de Timiza>>. En el parque Simón Bolívar el Zambullidor pico grueso puede estar todo el año o  ser un visitante temporal, desde septiembre del año 2020  está permanente y en mayor número, decidí visitar semanalmente el parque por la disponibilidad de tiempo y la presencia de esos seres alados, buscando adquirir la mayor información posible de las aves presentes, por ahora refiriéndome únicamente al Zambullidor, fue en noviembre que comencé a observar sus actos reproductivos, imaginando la posibilidad de conocer las crías del zambullidor pico grueso, ¿en dónde anidarían?, ¿tendrían dificultades para su anidación, incubación, eclosión y desarrollo inicial?, y la pregunta más importante, ¿nacerían allí en el parque Simón Bolívar?.

 

El nido del Zambullidor pico grueso (Podilymbus podiceps), cerca de la orilla del lago, visto desde cerca se observa su construcción con algas del ecosistema, anclado a un poste que está en la parte inferior izquierda del nido. 

En diciembre del 2020 la pareja de zambullidores anidaron cerca de donde comenzaron sus actos reproductivos, siendo una orilla del lago el lugar escogido para el nido, lo forman con especies acuáticas del fondo del lago, siendo las algas el principal material alrededor de un poste sobresalido de la superficie que aprovechan para anclar el nido, a mediados de diciembre se observaron dos huevos, allí permanecieron hasta la primera semana de enero, cuando se encontró la presencia de un único huevo, ¿qué pudo haber sucedido para que desapareciera uno de los huevos?, existen varias causas posibles, de las situaciones observadas que pudieron afectar el huevo fueron dos, una el ingreso de perros sin bozal y traílla, cuyos irresponsables tenedores los dejan sueltos, exponiendo el lugar,  a los animales silvestres (aves)y que han domesticado (perros y gatos), además de posibles agresiones a personas, siendo la conducta de tener perros de raza potencialmente peligrosa sin  traílla y bozal, una causal de comparendo, conforme a la Ley 1801 de 2016,  la otra situación fue presentada por el uso de pequeñas embarcaciones al interior del lago, causando que las personas se acercaran a centímetros del nido, generando mayor oleaje y asustando las aves con su presencia, dichas situaciones en semanas con gran asistencia de personas en diciembre y la primera semana de enero de 2021.  

 


Perros sin traílla y bozal que ingresan al lago, así como el paso de botes que generan mayor oleaje y acercamiento de personas al nido (imagen inferior, parte central), causando un estado de alerta en la pareja de zambullidores pico grueso. Hechos similares se  presentan en varios  ecosistemas de la ciudad.

 

Comenzó enero de 2021, iniciaron nuevamente las cuarentenas y restricciones, disminuyendo la presencia de personas al interior del parque, sumado al cerramiento por varios días del mismo, lo anterior representaba mayor tranquilidad de los zambullidores y más esperanzas para la luz al mundo del ave por nacer,  el 14  de enero fue el día para saber el estado actual del nido, huevo y pareja de zambullidores, siempre pensando en la posibilidad de encontrar a la pareja y  un polluelo zambullidor, no habían restricciones para ingreso al parque, ese día el viaje en bicicleta fue de muchos pensamientos e ilusiones de encontrar una nueva vida, durante el año 2020 por la pandemia fue más difícil investigar situaciones de varios ecosistemas en la ciudad y algunos municipios, pero era fundamental hacerlo, además de atender las trágicas situaciones que padecen y conocer los hechos naturales que allí acontecen, era fundamental estudiar distintos hechos sobre la pandemia que relacionan la inseparable relación humanidad – naturaleza, siendo todas ellas actividades que generan  grandes resultados y satisfacciones, una de las razones para estar tranquilo ante la vida, entre  otras ambientales razones, encontrar el polluelo significaría una nueva vida en un ecosistema dedicado a la actividad física, o como formalmente se reconoce como un lugar para la recreación activa, con detalles especiales por el seguimiento constante a los comportamientos y situaciones encontradas, fue una oportunidad más de conocer eso que sucede muy cerca y que no lo percibimos, hechos que son simples y de un valor incalculable, directamente relacionados para nuestra existencia.

 

 


 

Unos segundos de euforia, más unos minutos de alegría y contemplación, ahí estaba el nuevo zambullidor pico grueso, alimentándose de lo que le traía la pareja, siguiendo a su madre y subiendo a su dorso, debajo del ala de ella, en el mismo lugar de la anidación permanecían, en la tranquilidad de un parque con muy pocas personas en su interior, pasando cada día en mejores condiciones que las encontradas en otros meses y años, mientras la humanidad completa es  rodeada de una posibilidad real de enfermedad y muerte, unos seres desaparecen y otros estarán por más tiempo, desconociendo cuáles serán las últimas especies que existirán en un planeta que no es eterno, que cambia y terminará, probablemente más rápidamente si no recuperamos el planeta tierra de los impactos causados por la especie humana a sus elementos y formas de vida.

La presencia de aves en el parque Simón Bolívar y el nacimiento del Zambullidor pico grueso son hechos comunes, el caso narrado no se está  presentando únicamente por la pandemia, pero esta incidió para que aumentaran las probabilidades de su nacimiento, por las restricciones de ingreso y no presencia de personas, en otros parques de la ciudad también se presentaron esos hechos de mayor presencia y escogencia para su anidación, otro de los varios casos conocidos se presentó en el parque Timiza de la localidad de Kennedy, donde una pareja de alcaravanes (Vallenus chilensis) decidieron anidar en la orilla del lago, al no haber presencia de personas en el interior del parque a mediados de agosto de 2020, aunque se observó el nido, no fue posible conocer su contenido y desarrollo, por dos razones, una por encontrarse al interior del parque en una zona no posible de captar a pocos metros, la otra se debe a la apertura del parque para el público el 30 de agosto, fecha en la que no estuve allí, visitando días posteriores el lugar, sin vista de la pareja de alcaravanes y con rastros del agujero del nido construido en la zona anfibia o mixta (limite y parte de la zona húmeda y terrestre) del lago.

 

 


Así fueron partes de algunos pasatiempos durante la pandemia, conocer detalles de algunas especies, no solamente aves, también con los árboles, alimentos, ecosistemas y otras buenas actividades, desconociendo el último día de vida, siempre acompañado del momento de la muerte, no como algo negativo, sino como parte cierta de nuestra misma existencia, por ello lo único que podemos hacer es aprovechar cada momento con lo que nos hace felices, aprovechando el mes de la nueva vida durante la pandemia COVID-19, recordando el día 26 de enero como el <<Día Mundial de la Educación Ambiental>>, conmemorado por la Organización Mundial de las Naciones Unidas (ONU), desde 1975, por el seminario realizado en la ciudad de Belgrado (capital de Yugoslavia en aquella época, hoy capital de Serbia), como fecha para definir parte de la educación ambiental en el mundo, por la gravedad de las problemáticas ambientales y la necesidad de su atención por el individuo y la sociedad, desde las distintas formas de enseñanza, así como la importancia de incluirla en la educación formal, lo anterior parte del documento conocido como <<La Carta de Belgrado>>.

Recuerden criticar, preguntar, corregir, enseñar, aprender y lo que los haga felices a ustedes con lo que acá se publica, atentos a sus conocimientos.

 

 


4 comentarios:

  1. En el lago del Parque Timiza se ha observado desde el año pasado un ejemplar de esta especie de pato zambullidor, así mismo se estableció un cormorán Phalacrocorax brasilianus que se alimenta de peces que captura buceando.

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  2. Hablar de los animales en general. En este caso de la hipotética situación de que haya Sido cualquier can, sin estigmatizar aún más, a los mal llamados "perros de raza potencialmente peligrosa".

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    1. En el artículo habla de animales en general y muestra muy bien el ingreso de perros al lago por los irresponsables que los llevan sin las medidas necesarias, también habla de una ley que impone comparendos por perros potencialmente peligrosos. No le veo ninguna estigmatización, porque es una ley que así está definida por estudios de Colombia y otros países,ahí dice por los irresponsables tenedores y los perros no son peligrosos, por eso hablan de potencialmente como en caso que pueden serlo por las prácticas y hábitos de algunas personas que los maltratan y hacen que sean agresivos. Me parece muy bien como explicaron todo.

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  3. Me parece increíble las cosas que pasan y uno no las ve, me gusta lo que hacen por los animales, siguiendo lo que hacen.

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